EL DELFÍN

Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Mexico SA

México SA Erario y trasnacionales Bronco: que siempre sí Kia dobla al gobierno Carlos Fernández-Vega
¿C uánto cuesta a los mexicanos la inversión extranjera directa que llega al país, sus enormes beneficios económicos y sociales (versión oficial) y lo que alegremente el gobierno presume como muestra de confianza en el inquilino de Los Pinos en turno? Miles y miles de millones de pesos, todos ellos de los bolsillos de los causantes cautivos. Tras no pocos enjuagues ayer fue inaugurada la planta de la empresa sudcoreana Kia Motors, ubicada en Pesquería, Nuevo León. Se trata del mismo consorcio que hace meses fue denunciado por el aún envalentonado Bronco (Jaime Rodríguez Calderón, hoy perfectamente domado y desinflado, actual gobernador de dicha entidad norteña) por contubernio con el ex mandatario estatal, Rodrigo Medina, para firmar contratos ventajosos e irrealizables para el erario local, pues los apoyos e incentivos pactados con el ex inquilino de palacio de gobierno sumaban 8 mil 285 millones de pesos, de acuerdo con los documentos que hizo públicos el propio Rodríguez Calderón. De ese tamaño son los beneficios económicos y sociales para los mexicanos y la muestra de confianza de los empresarios sudcoreanos en el gobierno estatal, aunque también en el federal, porque el de Peña Nieto también está metido en el enjuague. Así es: el monto citado representa cerca de 11 por ciento del presupuesto total para Nuevo León en 2016 o si se prefiere 150 por ciento del déficit presupuestal estimado para el mismo año por el gobierno del (ex) Bronco. Ya entrados en cifras, los apoyos e incentivos oficiales para Kia Motors resultan 2.3 veces mayores a los recursos públicos que supuestamente se ahorraría la autoridad estatal por su plan de austeridad; dos veces mayores al servicio de la deuda estatal y 2.6 tantos superior a la inversión presupuestada para la entidad en 2016. ¿Y el Bronco? Mansito como catarina. ¿Y Rodrigo Medina? Gozando las mieles de la impunidad. Sólo para dar una idea de cómo se gasta el dinero público, a Kia Motors, 8 mil 285 millones de pesos; a servicios médicos permanentes en comunidades rurales, 10 millones (todas las cifras provienen del presupuesto de 2016 del gobierno ciudadano de Nuevo León); apoyo a cuerpos de emergencia (Cruz Verde, Cruz Roja y Bomberos), 40 millones; parques ecológicos y áreas naturales, 5 millones; capacitación para el trabajo en el barrio (jóvenes entre 15 y 17 años), 20 millones; jóvenes a jalar (apoyar a 8 mil muchachos de entre 16 y 29 años de edad que estén en situación de desempleo), 31.5 millones; transporte escolar gratuito en zonas rurales, 20 millones; pensión completa comunitaria en el área rural para alumnos de secundaria y preparatoria, 20 millones; escuelas de tiempo completo, 114.6 millones, y así por el estilo. Cuando el Bronco hizo público el contrato de Rodrigo Medina con Kia Motors, dijo que carece de sustento legal, y su secretario de Desarrollo Económico, Fernando Turner, denunció que “todo fue manejado en medio de una gran opacidad… Es un convenio lesivo para el estado y la responsabilidad es del gobierno anterior. Lesionaron a Nuevo León”. Pues bien, ayer el propio Turner no sólo fue invitado especial a la citada inauguración, sino que la celebró por ser, dijo, un acontecimiento importante para la industria de Nuevo León y para la entidad, ya que será la mejor planta automotriz de todo el país. Y tan tan, cortó el listón, sin detallar cómo fue que, sin más, el convenio lesivo y sin sustento legal siguió curso. Entonces, los sudcoreanos se embolsan las utilidades, los gobiernos federal y de Nuevo León utilizan los recursos públicos para subsidiar la producción de sus vehículos, Rodrigo Medina sigue libre y tan campante, y el Bronco manso y desinflado se come una cazuela de lengua. El caso de Kia Motors, lejos de ser único, parece ser la norma en eso de atraer inversión extranjera directa. Una década atrás sucedió en San Luis Potosí, cuando el entonces gobernador panista Marcelo de los Santos anunció con bombo y platillo que la trasnacional General Motors decidió invertir en ese estado. El 27 de marzo de 2006 La Jornada San Luis lo detalló así: De los Santos confirmó que su gobierno comprará 350 hectáreas del recinto fiscalizador Logistik Free Trade Zone para destinarlas a la anunciada planta armadora de General Motors (GM) en la entidad. Los predios equivalen a 85.9 por ciento de los terrenos vendibles del parque privado. La operación significará un gasto de 96.2 millones de dólares, equivalentes a 14.8 por ciento de la inversión prometida por la empresa estadunidense: 650 millones. El gobernador todavía no sabe cuánto costarán al estado las concesiones a la armadora de automóviles. La empresa estadunidense eligió San Luis gracias a los generosos estímulos ofrecidos por el gobernador, que superaron mil 100 millones de pesos, cuando menos. Así o más confianza en el gobierno. Las rebanadas del pastel Una más sobre los profesores de asignatura en la UNAM: “envié una carta a la sempiterna secretaria general de la AAPAUNAM, Bertha Guadalupe Rodríguez Sámano, y huelga decir que a ella no le interesa zarandear el estatus quo, porque su oficina del cuarto piso tiene una vista estupenda hacia los jardines de la Casa Club del Académico, y no se puede dar el lujo de dejarla. El punto es que cuando le hice llegar el escrito mi salario nominal (máximo de la categoría) era menor a mil pesos, pero con el vale de despensa (poco más de 700) y los generosos pilones (el mayor ascendía a unos 300 pesos, máximo de la categoría), daban como 2 mil 500 pesos. El cheque de la primera quincena, que se paga el día 10, me salía como de 450 pesotes. Tenía una sola materia en la Facultad de Ciencias, pero es tal la rebatinga por obtener clases en la UNAM que nunca libré más. Me llegué a sentir tan humillado, que preferí dejar mi alma máter porque, además, como bien dices, tengo el vicio de comer diario. Con tantas vicisitudes me parece difícil entender cómo es que la UNAM sea la primera universidad en Latinoamérica (más o menos: varía dependiendo del ranking que veas), siendo que la mayor carga académica la llevan los mal pagados y vilipendiados profesores de asignatura. Entiendo que el problema pasa primero por lo presupuestal, pero también se necesita voluntad política, que no existe. Ha habido diversos movimientos de profesores de asignatura, que de cuando en cuando se organizan y van a gritar consignas a Rectoría, lo que sólo sirve para que los fichen los espías de Auxilio-UNAM” (por obvias razones no se anota el nombre del denunciante, no vaya a ser que lo fichen). Twitter: @cafevega D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com Subir al inicio del texto

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