EL DELFÍN

Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.

sábado, 14 de febrero de 2015

Ayotzinapa: indignacion y injusticia

Ayotzinapa: indignación y justicia
Tanalís Padilla*
A
cuatro meses y medio de los asesinatos de tres normalistas y la desaparición de sus 43 compañeros, los estudiantes de Ayotzinapa, los padres de familia y un importante sector de la comunidad nacional e internacional siguen el camino de lucha. Mientras el gobierno intenta dar por terminada la investigación y sus apologistas han querido culpar a los mismos alumnos por la violencia de la que fueron víctimas, las movilizaciones en torno a los desaparecidos expresan su indignación y buscan justicia.
Con el saldo de 100 mil muertos y 20 mil desaparecidos desde que el ex presidente Felipe Calderón declaró su guerra contra el narcotráfico, pareciera que nos hubiésemos acostumbrado (o peor aún, aceptado) al irrisorio nivel de violencia que esta iniciativa –continuada por el presidente Enrique Peña Nieto– ha engendrado. Por eso al gobierno se le hizo inicialmente fácil descalificar los ataques del 26 y 27 de septiembre como medio centenar de víctimas más. Ha intentado presentarlo como asunto meramente local, como riñas entre grupos delictivos, como un caso excepcional que nada tiene que ver con la injusticia estructural, como todo menos lo que es: un crimen de Estado.
Muchos se han preguntado por qué este caso y no los miles de anteriores fue capaz de despertar tal nivel de indignación. Aquí hay un factor imprescindible: la larga tradición de resistencia que posee la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. La reacción inmediata de los jóvenes agredidos fue denunciar. No obstante las amenazas y los ataques que los normalistas sufrieron la misma madrugada del 27 al reclamar las primeras agresiones, los Ayotzissiguieron levantando su voz de protesta.
Esta voluntad de resistir tiene larga trayectoria en las normales rurales en general y en la de Ayotzinapa en particular. La tradición de lucha es inmediatamente palpable para cualquiera que haya visitado la escuela. El ejemplo más visible son los murales: unos celebran a filósofos y revolucionarios como Marx, Lenin, Engels, el Che Guevara, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y elsubcomandante Marcos; otros documentan luchas sociales y la represión con las que el Estado las ha recibido. Hay también murales que denuncian la devastación social que ha significado el modelo neoliberal, así como imágenes que captan la importancia de la escuela normal dentro del proyecto cardenista.
Los murales muestran que las nociones de justicia que posee la cultura estudiantil de la normal de Ayotzinapa tienen varios referentes: el materialismo histórico, la Revolución mexicana, el cardenismo, la lucha guerrillera de los 70 y la rebelión indígena de los 90 y principios del siglo XXI. Los referentes cambian, se entremezclan y son renovados. Su heterogeneidad no representa una falta de consistencia ideológica, sino una constante búsqueda de alternativas a un modelo económico que quiere imponer la aceptación de la injusticia como algo natural, inevitable o, más aún, la culpa de los que más la padecen.
Hay diferencias fundamentales de la escuela que educa para la esclavitud y la servidumbre y la escuela que educa para la democracia, escribió José Santos Valdés, pedagogo, director de varias normales rurales e inspector de enseñanza normal. El profesor Santos Valdés abogó siempre por una escuela y un código de disciplina basado en la activa participación de los alumnos, a la que también se sometieran maestros y directores. Dentro de la misma SEP, se le dijo al profesor que eso era comunismo. “Claro está –respondió– es una forma de comunismo que los alumnos, que son la inferioridad, pidan estar al tanto de las cuentas y los gastos que con dinero que es para ellos realiza la dirección, o sea, la superioridad” (José Santos Valdés,Obras completas, tomo I, Federación Editorial Mexicana, 1982, pp. 101 y 112).
Basadas en la idea de que las normales rurales educaban para la democracia, desde la década de los 30 se dieron en ellas importantes tendencias hacia el autogobierno y fue adoptado el código disciplinario diseñado por Santos Valdés. De allí el papel tan importante que tienen sus alumnos, uno que incomoda a quienes ven a los normalistas rurales como la inferioridad. Por eso hay tantas calumnias en su contra. Cada vez que exigen un derecho o denuncian un asedio, no falta el torrente de voces que busca resaltar los pecados de los normalistas: ¿para qué andan secuestrando camiones?, ¿cómo se atreven a bloquear carreteras?, ¿para qué hacen pintas?, ¿por qué esa insistencia de perturbar el orden?, ¿para qué esas organizaciones anacrónicas, como la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM)?
Tales planteamientos tienen detrás no sólo la implicación de que los pobres deben quedarse calladitos y contentos con las migajas que les toquen, sino que demuestran ignorancia de cómo, históricamente, se han alcanzado los más elementales derechos. Las reformas sociales no han sido producto de una ilustrada clase política, sino de la lucha popular que la obliga a implementarlas. Si hay educación pública, si hay libertad de expresión, si hay derechos laborales, si hay rasgos democráticos, los hay gracias a una insistente movilización de los inconformes.
Dentro de las normales rurales esta inconformidad ha sido coordinada y canalizada por la FECSM. Creada en 1935, desde sus inicios esta organización ha insistido que el sector estudiantil de origen más pobre merece más que migajas. A diferencia de otras organizaciones surgidas en la década de los 30, la FECSM no pudo ser cooptada por el Estado. En vez de buscar el apoyo de la SEP, se concentró en concientizar a cada generación de normalistas. Para ello formó en las normales rurales un Club de Orientación Política e Ideológica (COPI). Fueron en discusiones dirigidas por el COPI donde muchos jóvenes tomaron conciencia de su derecho a la educación, de que la pobreza no era obra de Dios, sino de la explotación de sus padres y de que si las conquistas sociales no se defendían, se perderían.
Características como éstas son las que han hecho posible la sobrevivencia del normalismo rural a pesar del abandono y las agresiones que ha sufrido. En sus escuelas se han cultivado almas que se rehúsan a la sumisión, que señalan el camino de lucha cuando la abnegación sería más fácil, que manifiestan su indignación y claman justicia. Con esta insistencia ahora han prendido una mecha que desde Guerrero ha llegado al resto del mundo.
* Profesora de historia en Dartmouth College. Autora del libroRural Resistance in the Land of Zapata: The Jaramillista Movement and the Myth of the Pax-priista, 1940-1962 (Duke University Press, 2008).
  • Un detalle importantiisimo no son 100 mil
    Artra Ata
    No se de dónde tomó los datos,pero solo de los reconocidos por el gobierno son mucho más: según Inegi el saldo de muertos del período de Calderón son 121 mil, con Peña son -los reconocidos- según el SNSP (sistema nacional de seguridad pública) de 1 Dic 2012 al 31 Julio 2014 son 57 mil 899, o sea, más de 180 mil muertos al día de hoy 15 Febrero de 2015. ¿Los medios tendrán miedo de publicar la verdad, por eso rebajan .. regatean? Tienen miedo -más que los mismos periodistas independientes de EUA- y por eso no atinan a señalar a quien administra toda esta violencia: agencias del departamento de estado norteamericano .. quieren soslayar el hecho .. porque como dijo un columnista de este diario -en el colmo de debilidad, al estilo de Vicente Fox: pa que leen periodicos?- ¿qué ganas con señalarlo .. te vas a pelear con Estados Unidos? .. no entienden la enorme gravedad del asunto de que están metidos hasta adentro en todo este asunto de criminalidad.. que requiere que el mundo se entere
  • Muchas Gracias por la lección de Historia .. un
    Artra Ata
    favorcito .. ayúdenos haciendo la historia de la mano del estado norteamericano, metida en todo este inferno, no se quede en el asunto de los criminales locales, eso lo ocupan mucho ellos para justificar sus cambios de gobierno en estados fallidos .. es necesarísima llamar la atención del juego perverso del poder norteamericano. Aunque sea desde Bush quien decide cambiar la ruta principal de la droga: Colombia-EUA por Colombia-Centro America-México-EUA con sus "vuelos de entrega extraordinaria" -supuestamente para Guantánamo-. La banca, los servicios de inteligencia, las oficinas de inteligencia en México "asesorando" a nivel federal .. consulados asesorando a niveles estatal y municipales .. No, no son casos aislados lo del avión del CIA con 4 tons de coca para el Chapo -via aeropuerto de Toluca- en 2007, ni el "informante" multiasesino Ramirez Peyro de las casas de la muerte de C. Juarez.. ni rápido y furioso, es mucho más desde la cúpula hasta operaciones callejeras -dando pitazos-.
  • Millones
    javier
    Que bueno que la exigencia de justicia se extendio al mundo entero. Pero se necesita que MILLONES de Mexicanos la exijan en su pais.
  • Libro de Santos Valdés
    Josué Gutiérrez
    Cómo puedo tener acceso al libro de Santos Valdés? Alguien tiene una versión digital que pueda compartirla?
  • Comentario
    Fernando Ramírez
    Tanalís, A través de los años he visto la ineficacia de las protestas de las escuelas normales. El modus operandi de tales protestas debe cambiar. No es posible confrontarse con las fuerzas del estado y con la sociedad misma de la forma en la que se ha venido haciendo, a través de plantones y desmanes que afectan a terceros y que están fuera de la legalidad, pués parecen más bándalos y salvajes que mentores. Creo que deben voltear a ver los movimientos sociales de revolucionarios pacifistas que han logrado sus objetivos mediante la razón y mecanismos pacíficos como los movimientos de Ghandi en India y de Mandela en SudAfrica. Ojalá se actúe con la cabeza y no con las viseras.

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