EL DELFÍN

Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.

viernes, 9 de mayo de 2014

Falacias neoliberales

Falacias neoliberales

Por: Emir Sader
En este artículo: Economía, neoliberalismo
4 mayo 2014 | 6
Entre sus propuestas de desregulación, el neoliberalismo puso fuerte énfasis en la de “flexibilización laboral”. Por detrás de esa palabra atrayente –así como la de “informalización”– lo que esconden es la precarización de las relaciones de trabajo, es el trabajo sin contrato.
Esta fue una de las trasformaciones más importantes del neoliberalismo. Junto a ella, promovió la desaparición de las temáticas del mundo del trabajo. El alza del desempleo y del trabajo precarizado son justificados por lo que llaman “desempleo tecnológico”, alegando que la tecnología necesita menos mano de obra, produciendo más con menos trabajadores, dados los aumentos de productividad.
Se plantea al trabajador la disyuntiva de seguir empleado, pero bajando la productividad y la competitividad de la empresa y del mismo país o salir del mercado para mejorar su calificación y retornar después. En verdad que no hay tal “desempleo tecnológico”.
Cuando hay aumento de productividad, significa que se puede producir la misma mercancía en menos tiempo, pongamos la mitad del tiempo. No se deduce inmediatamente de ahí que se deba expulsar trabajadores. Hay tres alternativas: o se produce el doble de la misma mercancía y se mantiene a todos los trabajadores empleados o se produce la misma cantidad de mercancías y se disminuye la jornada de trabajo a la mitad. O lo que suele ocurrir: se sigue produciendo la misma cantidad de mercancías y se echa a la mitad de los trabajadores.
No es la tecnología la que echa a los trabajadores. Es la lucha de clases, es quien se apropia del desarrollo tecnológico, que puede servir sea para disminuir la jornada de trabajo o para aumentar las ganancias de los empresarios.
Cuando se inventó la luz eléctrica, la primera consecuencia no fue mejorar el bienestar en los hogares, sino la introducción de la jornada nocturna de trabajo. La culpa no la tuvo Thomas Edison, sino la apropiación de ese invento para extender la jornada y la superexplotación de los trabajadores.
Desde que se hizo la crítica del paradigma de la centralidad del trabajo, como visión reduccionista respecto de las otras contradicciones, se ha impuesto una tendencia opuesta, la de hacer del trabajo una actividad menor, sin trascendencia. Justo cuando más gente que nunca vive de su trabajo. De actividades heterogéneas, diversificadas, a menudo con el mismo trabajador en varios empleos a la vez. Pero trabajan hombres y mujeres, jóvenes y niños, blancos y negros; todos o casi todos viven de su trabajo.
Sin embargo, el tema del trabajo casi ha desaparecido. Incluso en el pensamiento social, donde la sociología del trabajo pasó, en pocas décadas, de las ramas más buscadas a una entre otras. Los medios invisibilizan la actividad que ocupa a más gente en el mundo: la actividad laboral. Como si la tecnología hubiera reducido el trabajo a una actividad virtual, sin esfuerzo físico, sin desgaste de energías, sin la superexplotación de jornadas agotadoras e interminables.
Encima intentan hacer pasar el 1º de mayo como Día del Trabajo y no del Trabajador.
(Tomado de Página 12, Argentina)

La verdadera guerra de Peña Nieto

La verdadera guerra de Peña Nieto
Víctor M. Quintana S.
C
alderón declaró su guerra al narcotráfico, que aún no termina y le ha costado al país más de 100 mil muertos. Peña Nieto la ha proseguido sin modificarla, pero la guerra que a él de veras le interesa no es esa. Es la ofensiva múltiple que su gobierno ha desatado por los beneficios de unos cuantos y en contra de los derechos de todos.
Comenzando por la prolongación de la batalla calderoniana, es evidente que la violencia homicida repunta en varias partes del país. En Tamaulipas –estado que se está pudriendo, según un lector de La Jornada– ya van varias semanas de masacres y de bloqueos. En Morelos, la oleada de violencia criminal acaba de asesinar al coordinador de Trabajo Social de la UAEM y a su esposa. En el estado de México, en Michoacán, en Jalisco, en Guerrero, en Chihuahua, los cárteles se reacomodan, disputan nuevos espacios, construyen nuevas alianzas perversas, demostrando que la estrategia federal en sus diversas formas, operativos,coordinaciones, etc., etc., no los ha tocado en su línea de flotación. Pero, insistimos, esa no es la principal guerra de Peña Nieto.
El interés de Peña y su grupo de aliados es fortalecer e incrementar el poder del dinero en todos los ámbitos. Hacer que en materia de infraestructura, energética, de telecomunicaciones, turística, salarial, prevalezca el beneficio de los detentadores de dicho poder sobre los derechos de las mayorías.
Se criminaliza, se priva de la libertad a quienes luchan por defender los derechos humanos y los territorios. Se agrede formal e informalmente a las comunidades y universitarios que luchan contra el gasoducto que afectará los estados de Morelos, Tlaxcala y Puebla. Se combate a las policías comunitarias de Guerrero que se defienden de la invasión y devastación de las mineras.
También es blanco de ataque sistemático todo lo que huela a patrimonio de la nación. El interés trasnacional se vale del Legislativo, PRI, PAN y aliados para imponer su ley y agrandar el agujero que hizo la reforma constitucional para meter por ahí a las empresas mineras, gaseras. No contentos con eso, arremeten contra la Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos para irlas matando por inanición.
En materia de telecomunicaciones las leyes secundarias presagian ya el beneficio del oligopolio contra los derechos de las audiencias, de los públicos, de las comunidades.
Hay una ofensiva despiadada contra las decenas de miles de migrantes centroamericanos; los vejan, los encarcelan. En 13 meses han deportado 74 mil de ellos. Pero hay total silencio y sumisión ante los mil 100 compatriotas nuestros deportados cada día de Estados Unidos en similares condiciones.
La economía de las familias recibe también una continua andanada de ataques. Todo el mundo lo ve, menos quienes ejercen, elaboran e imponen las políticas económicas. El salario sigue en su peor nivel en 28 años; la OCDE señala que 18.5 por ciento de los trabajadores mexicanos no puede subsistir con su salario, el más alto porcentaje de esa organización, y que en México es necesario trabajar 13 días para comprar una magra canasta básica de satisfactores. La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales se queja del derrumbe de las ventas en los supermercados. Las expectativas de crecimiento se reducen día a día: comenzaron el año cercanas a 4 por ciento y ahora apenas alcanzan 3.4. Pero no se quiere mencionar siquiera un aumento salarial emergente y se impone continuar con el golpe mensual de los gasolinazos hasta 2019. Peor y más burda que la predicación de quienes prometían el cielo a cambio del sufrimiento y el sometimiento en la tierra, resulta la letanía peñanietista de sufran ahora para merecer el beneficio de las reformas estructurales, que cada vez se ve más pequeño y lejano.
Cae el consumo interno, repunta la inseguridad para las personas. Eso no importa mientras no se ponga en peligro la seguridad de las ganancias.
En toda guerra los más poderosos luchan por imponer sus leyes, sus tratados. En esta, cuya cabeza visible es Peña Nieto, no se trata de imponer reformas constitucionales ni mucho menos leyes secundarias. Lo que buscan ante todo es establecer a sangre y fuego la ley primaria, la ley única del beneficio para el dinero.
Por desgracia esta guerra no es metafórica. Su cauda de destrucción es más que real: comunidades desar­ticuladas, medio ambiente devastado, recursos naturales saqueados, empleos perdidos, salarios mermados, prisioneros, muertos, exiliados.
Contra esta guerra globalizada del beneficio contra los derechos jurídicos, señala Alain Touraine, sólo podemos oponer el principio moral que los funda más allá de toda ideología. Es en torno a esos principios que debe fundarse nuestra resistencia.

Economia Moral

Economía Moral
Crecimiento rápido y persistencia de la pobreza en la India
La visión de tres destacados observadores de India: Sen, Drèze y Sainath
Julio Boltvinik
Foto
Jaipur, IndiaFoto León Boltvinik
E
n un seminario internacional en la Universidad de Delhi escuché la conferencia magistral del muy conocido periodista Palagummi Sainath, que escribe sobre problemas sociales, la vida rural, pobreza y las consecuencias de la globalización en la India. Sus escritos son sumamente críticos del milagro del crecimiento de la India en los últimos 20 años: a partir de las reformas neoliberales que se empezaron a implantar a principios de los años noventa. Una frase implacable que recuerdo (de manera aproximada) de su charla es que la desigualdad nunca había sido tan cínicamente impuesta y tan rudamente y sin misericordia aplicada como en nuestro tiempo. Un dato muy impresionante que proporcionó es que cada 32 minutos se suicida un campesino en la India, lo que él relaciona, correctamente, con la penetración creciente de las trasnacionales en la agricultura, con lo cual está despojando a los campesinos de su modo de reproducción ancestral, su tierra y su agua.
En la introducción y en un apéndice de su libro Everybody loves a good drought. Stories from India’s poorest districts(Penguin, 1996) (Todos aman una buena sequía. Historias de los distritos más pobres de la India), Sainath describe el método oficial de medición de la pobreza que se adoptó en la India en 1979: en las encuestas de consumo se selecciona el grupo cuyo gasto en alimentos les aporta el requerimiento calórico por persona de 2 mil 400 kilocalorías (kcl) por día el medio rural y 2 mil 100 en el urbano. Nótese que los únicos requerimientos nutricionales son los calóricos, quedando fuera las proteínas, las vitaminas y los minerales (como hierro y calcio). El gasto total per cápitaobservado en este grupo se adopta como la línea de pobreza per cápita. Añade Sainath que en la canasta de consumo del habitante rural situado en esta línea de pobreza, los rubros de alimentos tienen un peso de alrededor de 70 por ciento (p.445). Es decir, el coeficiente de Engel, E (proporción del gasto en alimentos), es igual a 0.7 en dicho grupo. El nivel de pobreza de hogares con un E de 0.7 es abismal. En México el E nunca ha alcanzado esos niveles. Entre los más pobres es de alrededor de 0.5. Como dice Sainath: se pueden tener las 2 mil 400 o 2 mil 100 calorías requeridas por día y aun así ser muy pobre (p.ix). Adoptar como norma para medir la pobreza la realidad observada entre los muy pobres, es convertir lo que es (la pobreza abismal) en lo que debe ser (la no pobreza). Sainath narra que en 1989 la Comisión de Planeación estableció un grupo de expertos para revisar esta metodología. Emitió, en 1993, un conjunto de sugerencias de modificación de la metodología que, al aplicarse, elevaban la pobreza de la India en 1987-88 de 237 millones con el viejo método, a 312 millones (39 por ciento de la población). (pp. 444-445). Pero el gobierno sostuvo, basándose en una encuesta posterior (1993-94), que la pobreza afectaba sólo a 19 por ciento; Sainath aclara que, para estos cálculos, el gobierno hizo a un lado las recomendaciones del grupo de expertos y que, extrañamente, el propio gobierno había presentado, nueve meses antes, en la Cumbre Mundial de Desarrollo Social (Copenhague, 1995) el dato de 39.9 por ciento viviendo en pobreza. Añade: Se trataba, después de todo, de pedir dinero a los donantes. Mientras más pobres, más dinero. Como se aprecia, en la India también el gobierno baja, sin ningún pudor, las cifras de pobreza a su antojo cuando así le conviene. Sainath, al describir el trabajo de campo que le permitió escribir su libro, señala que visitó el medio rural sobre todo fuera de la temporada agrícola y que le surgieron las siguientes preguntas: ¿Qué hacen los pobres en los 200 o 240 días del año en que no hay actividad agrícola en sus áreas? ¿Cómo sobreviven? ¿Cuáles son sus mecanismos para afrontar la situación? ¿Qué clase de trabajos encuentran? Contesta que en la mayor parte de los distritos grandes proporciones de la población simplemente migran después de la cosecha. Con frecuencia llevan a sus familias con ellos. Ya no lo dice pero es visible en las ciudades de India: viven y duermen en la calle, a veces familias completas. Así se aprecia en la foto que acompaña esta entrega, tomada en un lote baldío en una zona de clase alta en Jaipur, capital del estado de Rajasthan, uno de los más pobres de la India.
Cuando Amartya Sen (premio Nobel de economía) ha escrito libros sobre pobreza y desarrollo referidos a la India, o sobre el hambre, lo ha hecho con frecuencia en coautoría con Jean Drèze, economista nacido en Bélgica que reside en India desde 1979 y que ha adquirido la nacionalidad de este país. La obra más reciente de esta pareja de autores es An Uncertain Glory. India and its Contradictions(Penguin, 2013, 432 pp.) (Una gloria incierta. India y sus contradicciones). Es una obra extensa, muy bien escrita, sin tecnicismos, que se puede leer desde varias perspectivas: a) obtener información sobre crecimiento económico y pobreza en India y sobre cómo compara con otros países. b) Conocer las posturas de Dréze y Sen (DyZ) sobre políticas públicas (económica, social, medio ambiente, etcétera); y c) entender cuáles son las posturas prácticas de Sen y así estar en mejores posibilidades de valorar mejor sus obras más teóricas en los campos de la economía y la filosofía. DyZ no aplauden unilateralmente el acelerado crecimiento económico que India ha mostrado en los últimos 20 años y que ha llevado a muchos a calificarla de potencia emergente. Estos son algunos extractos del prefacio que muestran la perspectiva del libro:
“Durante los últimos veinte años la economía de la India lo ha hecho muy bien en términos del crecimiento del PIB (alrededor de 6 por ciento anual en términos reales en los años noventa, aumentando a más de 7 por ciento en el último decenio). India se volvió, entre las economías grandes, la segunda de crecimiento más rápido, superada sólo por China. Para una economía de bajos ingresos que había estado estancada durante siglos de gobierno colonial y que logró lento progreso en las décadas posteriores a la independencia, éste es sin duda un logro mayor... Sin embargo, los logros de rápido crecimiento… deben en última instancia ser juzgados en términos del impacto del crecimiento económico en las vidas y libertades de la gente... Mientras India ha escalado rápidamente la escalera de las tasas de crecimiento económico, se ha quedado rezagada en la de los indicadores sociales, incluso al compararla con muchos países que India ha estado rebasando en crecimiento económico... como Bangladesh. India es el doble de rica en ingreso per cápita que Bangladesh, y sin embargo en términos de muchos indicadores de nivel de vida... Bangladesh no sólo está mejor que India, sino que le lleva una enorme ventaja...La historia del desarrollo mundial ofrece muy pocos ejemplos, si alguno, de una economía creciendo tan rápidamente por tanto tiempo con resultados tan limitados en términos de reducción de carencias humanas” (p. ix; cursivas añadidas).
Los libros citados son útiles para entender la tragedia del capitalismo globalizado, aunque DyS sean más admiradores que críticos de esta globalización.


Una respuesta distinta a las preguntas de Cuaron

Una respuesta distinta a las preguntas de Cuarón
Claudia Sheinbaum Pardo /I
H
ace unos días, Alfonso Cuarón, cineasta mexicano ganador del Oscar, hizo públicas 11 preguntas (10 primero y una después) al gobierno mexicano, sobre la reforma energética. El gobierno ofreció respuestas que tan sólo redundan en lo que ha sido el discurso oficial. Como ciudadana dedicada desde varias décadas al estudio del tema energético, me permito ofrecer, en esta y dos entregas posteriores, otras respuestas, con el fin de abundar en el debate.
¿Bajarán los precios de los combustibles y la electricidad?
Los precios de la electricidad, la gasolina y el gas LP, que son las fuentes de energía más utilizadas por los mexicanos, no se espera que vayan a disminuir, por las siguientes razones: a) De acuerdo con el gobierno mexicano, las principales tarifas eléctricas residenciales y los precios del gas LP y las gasolinas están subsidiados. Uno de los fines explícitos de la reforma energética es quitar los subsidios. b) La principal razón de los altos costos de la electricidad en México es la contratación sumamente onerosa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con generadores privados de electricidad y con suministradores de gas natural. Esos contratos van a permanecer por décadas, independientemente de la reforma, manteniendo los grandes costos a CFE, quien va a seguir dotando de electricidad a los usuarios residenciales y comerciales. Para los únicos que las tarifas de electricidad pudieran llegar a disminuir, porque generarán su propia electricidad o la compraran con otros privados, es para los grandes industriales. c) El precio de la gasolina está fijado por el precio internacional del petróleo, no por la libre competencia nacional. No se espera que en las próximas décadas haya una disminución del precio del petróleo, y en todo caso si la hubiera, no se requeriría de inversión privada para disminuir los precios. d) La apuesta del gobierno mexicano al incremento en la producción de gas natural a través del shale gas generará altos costos ambientales, que en algún momento se verán reflejados en las tarifas del gas.
2. ¿Cómo atender las afectaciones al medio ambiente?
La reforma energética generará grandes riesgos ambientales, que en México se agravan por la corrupción de los funcionarios de las instituciones gubernamentales encargados de otorgar permisos y de supervisar las operaciones.
Uno de los mayores problemas es la apuesta del gobierno mexicano a la explotación masiva del shale gas. La fractura hidráulica o fracking, método que se usa para la extracción de este combustible, requiere entre 11 y 19 millones de litros por pozo. En perspectiva, el agua para 100 pozos sería más o menos equivalente al suministro para una población de 20 mil habitantes en un año (de acuerdo con la propia Secretaría de Energía, en Estados Unidos, en 2012, se perforaron 9 mil 100 pozos de shale gas).Además, para el fracking el agua se mezcla con agentes tóxicos, que tienen el riesgo de contaminar acuíferos. Otros problemas de la explotación de este gas son las fugas y emisiones de metano a la atmósfera, así como sismos adjudicados a su explotación. Estos riesgos han hecho que países como Francia o regiones de Estados Unidos hayan impuesto una moratoria al fracking, hasta no conocer los alcances de los impactos ambientales.
Otra actividad que promueve la reforma energética y que conlleva riesgos ambientales es la explotación de petróleo en aguas profundas. Fuimos testigos del accidente de BP en el Golfo de México, con consecuencias ambientales que aún no han sido hechas públicas.
Finalmente, está el gran tema del cambio climático. México es el decimotercer país del mundo en la contribución de gases de efecto invernadero, que están provocando la elevación de la temperatura de la superficie del planeta. En la gran mayoría de los países del mundo, el tema central de la política energética y ambiental es cómo reducir la producción y el consumo de combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón), que son los principales causantes del mayor problema ambiental al que se enfrenta la humanidad. Mientras tanto, el objetivo principal de la reforma energética en México es aumentar la producción de petróleo crudo (explícitamente se habla de elevar la producción de 2.1 a 3 millones de barriles de petróleo crudo diario) y de shale gas. Es decir, el gobierno mexicano es muy bueno para hablar en los foros internacionales sobre el cambio climático y pésimo para comprometerse con una política energética que sea compatible con los objetivos ambientales del país y del planeta.
En entregas posteriores abundaremos sobre las otras preguntas.

jueves, 8 de mayo de 2014

Cuba: el terrorismo viene otra vez del norte

Cuba: el terrorismo viene otra vez del norte
Ángel Guerra Cabrera
E
stados Unidos informó el 30 de abril, ritual que repite hace más de tres décadas, la inclusión de Cuba en su lista anual de países patrocinadores del terrorismo.
Pero hete aquí que casi en el mismo momento en que Washington hacía la ridícula acusación que nadie traga, fuerzas de seguridad de la isla capturaban un grupo de cuatro personas de origen cubano procedentes de territorio estadunidense que admitieron estar dedicados a la planificación de acciones terroristas dentro de Cuba.
Los detenidos se proponían atacar instalaciones militares con el objetivo de promover acciones violentas. Tres de ellos reconocieron haber realizado viajes a Cuba desde mediados de 2013 para estudiar los objetivos y planificar sus acciones. Añadieron que estos planes se han estado organizando bajo la dirección de Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray, quienes mantienen estrechos vínculos operativos y políticos con Luis Posada Carriles, también conocido como el Bin Laden del hemisferio occidental.
Posada, además de la hazaña de hacer volar un avión civil cubano en vuelo con 73 personas a bordo es un veterano operativo de la CIA con numerosas acciones contra Cuba en su haber, como el intento de hacer volar el Paraninfo de la Universidad de Panamá lleno de estudiantes y profesores para asesinar al entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, mientras les dirigía la palabra, o la campaña de bombazos en La Habana y Varadero previa a la visita del papa Juan Pablo II en la que fue fulminado por la metralla el turista italiano Fabio di Celmo. A ello se añade la persecución, tortura y asesinato de revolucionarios venezolanos bajo la fachada de comisario Basilio de la policía política venezolana. De la misma manera, su fuga organizada por la CIA de una cárcel venezolana bajo la supervisión directa de Otto Reich, entonces embajador yanqui en Caracas, para ubicarlo en el equipo de la central de inteligencia que se ocupaba en Honduras del apoyo logístico a la contrarrevolución nicaragüense, conocido como el caso irán-contras. Como se recordará consistía en traficar armas por drogas en los mismos vuelos de la CIA controlados por Posada y sus compinches.
La trayectoria de Álvarez Magriñat, Mitat y Alzugaray es común en cuanto a su febril dedicación a lo largo de décadas a actividades terroristas contra Cuba. A los dos primeros, participantes en el frustrado atentado contra Fidel en Panamá y autores del curioso ingreso ilegal de Posada a Estados Unidos, las autoridades les ocuparon en 2005 el más grande alijo ilegal de armas de guerra de que se tenga noticia en Florida, propiedad de Álvarez. Pero ello no impidió que los que los calificados de luchadores por la libertad por los fiscales fueran puestos en libertad antes de tres años; pues aunque los hechos ocurrieron después del 11 de septiembre la fiscalía no les impuso el cargo de terrorismo. De Álvarez también se sabe que en incursiones que ha dirigido contra Cuba han muerto dos civiles y fue gravemente herida una niña.
En contraste con la impunidad con que estos grupos actúan desde territorio estadunidense contra Cuba hace décadas, la libertad de que gozan y hasta los homenajes que se les tributan en Estados Unidos, tres agentes cubanos que se dedicaban a monitorearlos continúan purgando largas penas en Estados Unidos después de ser sometidos a un proceso calificado de espurio hasta por un tribunal de apelaciones yanqui: Gerardo González, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.
La inclusión de Cuba entre los países que supuestamente auspician el terrorismo solo pretende justificar el bloqueo y llevó al papelón de la vocera del Departamento de Estado que no pudo dar un solo argumento a los periodistas para sustentarlo.
Cada vez son más las voces que en Estados Unidos claman por el inicio de una normalización de relaciones de Cuba con su poderoso vecino: empresarios, académicos, religiosos; por la liberación de los tres antiterroristas y del contratista de la AID Alan Gross, preso en Cuba por participar en planes de cambio de régimen y no por llevarle Internet a una comunidad judía que ha negado conocerlo. Nunca la opinión pública de Estados Unidos, incluyendo a los cubanos de Miami, había sido más favorable a la normalización de relaciones con la isla y al derecho de los estadunidenses a visitarla. Una reciente encuesta es concluyente en cuanto a esto es concluyente ¿Será que una vez más la extrema derecha de Estados Unidos se propone dinamitar la eventual posibilidad de distensión?
Twitter: @aguerraguerra
  • en Mexico y anexas?
    ¿quienes son los terroristas
    EN SESION PLENARIA DE LA ONU, HABRIA QUE DELIMITAR EL VOCABLO TERRORISMO, SU SIGNIFICADO UNIVERSAL PUES. YA QUE ACTUALMENTE LO QUE PARA ALGUNOS SIGNIFICA TERRORISMO PARA OTROS ES MERA LUCHA POR SU LIBERTAD Y SOBERANIA. YA ANTERIORMENTE SE HA USADO AL COMUNISMO COMO PETATE PARA ESPANTAR AL MUERTO, LUEGO A LA GUERRA FRIA, LUEGO A BIN LADEN, AL EX DE IRAK, ETC ETC ETC ETC ETC ETC ETC TODO ESTO CON EL UNICO PROPOSITO DE METER LAS NARICES DONDE NO HAN SIDO INVITADOS, ASI LA COSA URGE SE NOS INFORME OFICIALMENTE QUIENES SON LOS TERRORISTAS Y LA RAZON DE QUIEN ASI LOS LLAMA, POR ULTIMO EN MEXICO ,LOS DEMOCRATICOS DE A PIE ESTAMOS URGIDOS DE SABER QUIENES SON LOS TERRORISTAS TOTONACOS, PARA IRNOS SOBRE ELLOS CON TODO, INCLUSO CON APOYO DEL CANELO A. COMBATIENTE PROFESIONAL.
    Cambiar a minúsculas
  • Comentario
    Ivo
    que casualidad que a raiz de una "lista espuria" (Raúl Castro dixit) sale a relucir que hay "agentes externos planenando terrosismo" en politica no hay casualidades. Y esto no deja de reconocer el caracter terroristade los EU

La desigualdad antes y despues de impuestos

La desigualdad antes y después de impuestos
Orlando Delgado Selley
E
l impacto del libro de Thomas Piketty, que ya ha merecido importantes comentarios de varios articulistas en estas páginas, es de tal magnitud que la OCDE ha hecho público un documento en el que, usando la información deCapital en el siglo XXI, se da cuenta de la desproporcionada apropiación del ingreso por parte de los muy ricos (Top incomes and taxation in OECD countries: was the crisis a game changer?).
La información es brutal: entre 1980 y 2012, los años de implantación de la visión neoliberal en el mundo entero, en Estados Unidos el uno por ciento más rico más que duplicó su ingreso, pasando de capturar de 8 a 20 por ciento del ingreso total antes de impuestos; aumentos similares ocurrieron en Australia, Canadá, Irlanda y el Reino Unido. Incluso en países más equitativos, como Finlandia, Noruega y Suecia, el uno por ciento más rico incrementó su participación en el ingreso total en 70 por ciento, alcanzando entre 7 y 8 por ciento. Consecuentemente, 99 por ciento de las familias restantes se apropiaron de 80 por ciento en Estados Unidos y de 92-93 por ciento en los países nórdicos.
Esta impresionante concentración del ingreso es aún más acusada si se revisa la información de los más ricos de los ricos: el 0.1 por ciento de las familias. En Estados Unidos la participación de este 0.1 por ciento creció de 2 por ciento del ingreso total antes de impuestos a 8. Ese 0.1 por ciento en Canadá y el Reino Unido alcanzó entre 4 y 5 por ciento de los ingresos totales y cerca de 3 por ciento en Australia, Francia y Nueva Zelanda.
Esto se explica porque los muy ricos han capturado una parte muy grande del crecimiento de sus países: entre 1975 y 2007, en Estados Unidos el uno por ciento más rico se apropió de 47 por ciento del crecimiento, en tanto que en Canadá capturó 37 y más de 20 en Australia y Reino Unido. Si se amplía el grupo de los ricos a 10 por ciento de mayores ingresos, resulta que en Estados Unidos se apropió de 80 por ciento del total del crecimiento, cerca de 66 por ciento en Canadá, mientras que en Australia y Reino Unido ese 10 por ciento se apropió de cerca de la mitad del crecimiento.
Los vientos neoliberales impulsaron la reducción de la presencia estatal en diversas actividades económicas, al tiempo que disminuyeron significativamente el gasto público de contenido social. Ello es fundamental para explicar la creciente desigualdad que se ha vivido en los últimos 35 años. El orden neoliberal también planteó la disminución de la carga tributaria sobre los altos ingresos, revirtiendo las decisiones políticas de la posguerra que redujeron las brechas de ingreso.
La disminución de la presencia estatal y el predominio del mercado como asignador de los recursos productivos, la práctica desaparición del control nacional a los movimientos de capitales y la desregulación de las actividades económicas en el mundo entero, crearon una verdadera economía global en la que los grandes capitales disfrutaron de la libertad necesaria para controlar mercados globales. La tributación tendió a uniformarse a la baja, a partir de reducciones a la progresividad y el retiro de impuestos a la sucesión hereditaria.
Piketty documenta que para la gran mayoría, incluidas las familias que se ubican entre el decil de los más ricos exceptuando el uno por ciento más rico, los sueldos y salarios son el componente principal de sus ingresos; mientras que para el uno por ciento más rico, pero más aún para quienes se ubican entre ese uno y el 0.01 y mucho más para el 0.01 por ciento, los datos muestran que este 0.01 recibe cerca de 60 por ciento de su ingreso por sus ganancias de capital en Francia y cerca de 30 en España. Estados Unidos e Italia.
La manera de corregir esta impresionante concentración es mediante la acción estatal. La vía natural es la tributaria. Esta es la que propone Piketty. La OCDE señala que la vía podría ser incrementar las tasas marginales para recaudar más de los muy ricos, así como eliminando las deducciones y las exenciones a los ingresos por posiciones accionarias. Junto con estas medidas es fundamental incorporar acciones para incrementar los ingresos de las familias más pobres y pobres. Se requiere una estrategia política integral. Ese es uno de los desafíos mayores de nuestro tiempo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

La peligrosa nueva guerra fria

La peligrosa nueva guerra fría
Alejandro Nadal
L
a crisis en Ucrania es testimonio de que Estados Unidos nunca abandonó su mentalidad de guerra fría. El intento por aislar ycontener a Rusia es la mejor expresión de esa visión del mundo. Ucrania siempre fue la pieza clave para cerrar el cerco. Por eso se buscó obtener la membresía de Ucrania en la Unión Europea (UE) como paso preliminar a su incorporación en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Siempre ha sido del conocimiento de la diplomacia occidental que para Rusia todo esto era inaceptable y sería interpretado como una forma de agresión.
A mediados de los años noventa la administración Clinton promovió la expansión de la OTAN, una alianza militar diseñada para contener a la Unión Soviética. La OTAN acabó por incorporar a las repúblicas del Báltico y a varios países de Europa oriental. Moscú vio reducirse de manera dramática su cinturón protector y la frontera con la OTAN se acercó peligrosamente al centro geográfico ruso.
Pero la membresía de Ucrania en la UE se vio obstaculizada por muchos factores. Así que cuando el gobierno electo (y corrupto) de Kiev fue removido por un golpe de estado en febrero, Washington se apresuró a reconocer y apoyar al nuevo régimen. Por estas razones, Moscú considera que el gobierno en Kiev es un títere de Estados Unidos y la OTAN. Después de todo, también en Rusia habitan sombras y fantasmas relacionados con laguerra fría.
La economía de Ucrania lleva ya 20 años en un proceso de desintegración. Las privatizaciones salvajes después del colapso soviético dieron lugar a gobiernos manejados por pillos y bandidos. En medio de la crisis global, Ucrania ha estado a punto del colapso económico desde hace meses y ha rosado una situación de moratoria o impago en el plano financiero. La divisa de Ucrania, la hryvna, ha sufrido una devaluación superior a 40 por ciento frente al dólar estadunidense este año. Por eso la calificadora Fitch degradó la posición de los títulos del gobierno ucraniano y los redujo a la categoría ‘chatarra’. Aún la ayuda ofrecida por el Fondo Monetario Internacional, confirmando un paquete de 17 mil millones de dólares será insuficiente para sacar del atolladero a la economía ucraniana.
El 22 de febrero fue depuesto el presidente Yanukovich, conocido por su mediocridad y corrupción. En su lugar surgió otro capitán de un grupo de políticos corruptos y muy rápido se perfiló como posible candidata a la presidencia la señora Timoshenko, un personaje con una historia de corrupción que rivaliza con la de los políticos más ladrones. Washington y sus aliados europeos se apresuraron a apoyar y reconocer al nuevo régimen, pero el pueblo de Ucrania sólo verá una transición de un grupo de cleptómanos a otro. Rusia sintió que se había cruzado la última línea de defensa.
Hoy el riesgo de una guerra civil al estilo de la ex-Yugoslavia es alto. En la encrucijada actual parece que nadie tiene la fuerza suficiente para imponer sus posiciones: ni el gobierno espurio en Kiev puede asegurar el control en Ucrania oriental, ni los grupos pro-Rusia tienen la fuerza suficiente para proceder a la secesión pura y llana. El eje Washington-Londres y sus amigos en la OTAN carecen de la capacidad para lograr lo que siempre han querido, forzar el retiro de Rusia del Mar Negro a través de la inserción de Ucrania en la OTAN. Y Moscú, aunque con más flexibilidad y fuerzas en el terreno, tampoco puede garantizar una transición pacífica hacia una mejor integración de Ucrania oriental con Rusia. En este contexto tan complejo una guerra civil puede estallar fácilmente. De ahí a las hostilidades entre fuerzas armadas formales sólo hay un paso.
Washington busca salvar la cara con un esquema de sanciones económicas sobre Rusia (y directamente sobre personajes cercanos a Putin). Esas sanciones no van a cambiar el rumbo de los acontecimientos, pero sí pueden afectar negativamente a la golpeada economía europea y japonesa.
Alemania y Japón están bajo fuego cruzado. En los últimos lustros han estado fortaleciendo sus vínculos económicos con Rusia pero ahora Estados Unidos les ha presionado para adoptar el esquema de sanciones económicas. Las grandes corporaciones alemanas, con BASF, Siemens, BMW y Deutsche Bank a la cabeza, han estado construyendo una plataforma de producción y comercio con Rusia y no están dispuestos a ver ese esfuerzo evaporarse debido a la crisis en Ucrania. Por su parte, Japón tiene ya una fuerte dependencia frente a los recursos naturales rusos, pero tiene que mantener un delicado número de equilibrista para no alienarse a Washington.
A pesar de los riesgos que las sanciones entrañan para la economía mundial Washington sigue empecinada con su estrategia de contención al estilo de laguerra fría en contra de Rusia. El estallido de una guerra civil en Ucrania podría forzar la intervención rusa y ese escenario es bien visto por Washington porque le permite justificar su gasto en armamentos y su retórica imperial.
Twitter: @anadaloficial