EL DELFÍN
Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.
domingo, 4 de diciembre de 2016
Bajo la lupa
Bajo la Lupa
Trump sucumbe ante Goldman Sachs, Hollywood y los financieros de Netanyahu
Alfredo Jalife-Rahme
B
en McLannahan (BM) del Financial Times (FT) comenta que Trump opera un acrobático giro en U y se arroja a los brazos del banco vilipendiado Goldman Sachs (https://goo.gl/b0iIBB) al entregar el manejo de las finanzas a varios operadores del banco de inversiones neoyorquino, cuyo mandamás es el israelí-estadunidense Lloyd Blankfein, quien se había volcado a apoyar a Hillary (https://goo.gl/1YcrDG).
BM comenta que Goldman Sachs no es sólo el trampolín para posiciones de poder e influencia, como ha sido el caso de Robert Rubin y Hank Paulson con Bill Clinton y Baby Bush, ya que “Citigroup (https://goo.gl/ZAVgAA) también ha sido fuente de nombramientos desde Jack Lew, presente secretario del Tesoro, hasta Stanley Fischer, vicedirector de la Reserva Federal”. Curiosamente los tres aludidos –Lew, Fischer y Rubin– son israelí-estadunidenses.
Las redes trasnacionales de Goldman Sachs alcanzan a Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, a Mario Draghi, director del Banco Central Europeo hasta, en el México neoliberal itamita, al argentino-israelí Martín Werner Wainfeld, socio de la polémica Banca Mifel (https://goo.gl/AZjKUs) y operador, con su controvertido hermano Alejandro (hoy en el FMI), de la debacle financiera del Fobaproa/IPAB de la que nunca se repuso México.
Quedan atrás las retóricas invectivas de Trump contra Goldman Sachs.
The Times of Israel señala que Steve Mnuchin (SM), flamante secretario del Tesoro, “colectó 100 millones de dólares para Trump, y trabajó para los banqueros judíos (sic) que el presidente electo dijo representan “intereses especiales globales (https://goo.gl/zCd7gH)”.
SM, quien también es judío (sic), dejó Goldman Sachs en 2002 para ir a trabajar con el megaespeculador George Soros –supuestamente enemigo mortal de Trump–, quien lo ayudó a montar Duke Capital Management.
Pesó mucho en el nombramiento de SM la cercanía con el yerno de Trump, Jared Kushner, quien fraguó con Videgaray la polémica visita a México.
De entrada, SM, como el mismo Trump, fustigó la “estricta regulación financiera de la Enmienda Dodd-Frank, que impide los préstamos bancarios.
El rotativo israelí Haaretz desmonta la conexión de Hollywood de SM con el multimillonario australiano James Packer (JP) “cuyos regalos (sic) a la familia Netanyahu están siendo investigados por la policía de Israel (https://goo.gl/kZ7vH0)” ¡Uf!
SM, primer miembro judío del gabinete del presidente electo, es también socio de un íntimo y confidente del primer ministro Benjamín Netanyahu, el multimillonario australiano JP.
Se asienta más la Santa Alianza entre Trump y Netanyahu, en paralelo a la convergencia supremacista racista de los WASP y el sionismo (https://goo.gl/97zQ4p).
La sociedad de SM con JP se gestó hace 3 años con la fusión de Dune Entertainment y RatPac Entertainment, la cual ha producido más de 20 películas que incluyen éxitos como Gravity (¡súper sic!), Mad Max y Batman vs Superman. SM financió películas de 20th Century Fox entre 2005 y 2012, que incluyeron Avatar.
Según The Hollywood Reporter, citado por Haaretz, el megaproductor de cine israelí-estadunidense Arnon Milchan (otro íntimo de Netanyahu), fue quien conectó a a JP con SM, de 53 años, quien “perteneció a la sociedad secreta Huesos y Calaveras” de Yale ¡súper uf!
Resulta y resalta que Hollywood sea uno de los mayores centros sionistas del planeta.
SM, que FT cataloga como un banquero con talento para la reinvención, tuvo vínculos de negocios contra las víctimas de la crisis hipotecaria, cuando “hizo su fortuna al comprar IndyMac, una de las principales causales de la crisis hipotecaria, y luego la vendió al doble 5 años más tarde (https://goo.gl/SSZy3v)”.
El banco con sede en Pasadena, que jefaturó SM, rebautizado como OneWest, remató 36,000 (sic) casas en California entre 2009 y 2014 con dedicatoria racista en las vecindades de los no blancos, mientras el banquero ostentaba una mansión de 26 millones de dólares.
El historial personal y financiero del banquero cineasta SM no es nada edificante y dejo en el tintero sus múltiples quiebras y escándalos.
Según FT, los mercados han reaccionado en forma entusiasta a los presagios de recargar el crecimiento económico entre un 3 y 4 por ciento. Los problemas son a largo plazo con un superdólar que obstaculice las exportaciones y sustente el pantagruélico incremento de los empréstitos bancarios, y la disminución de impuestos con gastos colosales en infraestructura e impulso a la manufactura. El objetivo de SM será “restablecer a la Secretaría del Tesoro como guía crucial de la economía (https://goo.gl/S7EdTH)”.
Trump también considera al presidente de Goldman Sachs, al israelí-estadunidense Gary Cohn –del partido Demócrata (sic) e íntimo de Jared Kushner, el poder tras el trono–, para la Oficina de Manejo del Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés; (https://goo.gl/Z3adio).
Los favores se pagan y los analistas de Goldman Sachs vaticinan ya un alza de 9 por ciento en las acciones en los primeros meses de 2017, en especial, para las empresas que cotizan en S&P 500 (https://goo.gl/J7D38g).
Las críticas del Partido Demócrata no se han hecho esperar y Robert Reich, del ala izquierda y anterior secretario del Trabajo con Clinton, fulminó que “Trump compitió como populista, pero gobernará como oligarca (https://goo.gl/0dHJif)”. Mas bien, como plutócrata neoyorquino y de los casinos.
NYT arremete que el “gabinete económico de Trump señala la adopción de la élite de Wall Street (https://goo.gl/wnqbL5)” y pone en la picota la colección de conflictos de interés de su “imperio comercial global (https://goo.gl/hrjIJU)”, además de haber juntado a la administración más rica en la historia moderna de Estados Unidos con una fortuna de casi 35 mil millones de dólares (https://goo.gl/fqZMzi).
Sus nombramientos torbellino sirven para todos los gustos cuando Trump mantiene acrobáticamente un pie financierista en el viejo sistema –quizá para evitar un magnicidio como exigen los propagandistas de George Soros, no se diga para diluir la fronda del Colegio Electoral cuando los recuentos se han esfumado en forma extraña de los titulares–, mientras avanza con su otro voluminoso pie en su política de guerra comercial, su postura contra la reforma de salud de Obama, la ley antimigratoria, la fortaleza ultraconservadora del Poder Judicial y la fortificación militar, mientras coquetea con el zar Vlady Putin.
La columna vertebral del Poder Judicial (con Jeff Sessions), la Suprema Corte (con su inminente nombramiento ultraconservador), y el binomio Defensa/Seguridad Nacional es consistentemente sólido.
El nombramiento del general retirado de los marines, James Mattis, rompe con una tradición de 65 años que un militar no debe dirigir el Pentágono (https://goo.gl/5HZ7DU).
La Seguridad Nacional está a cargo del teniente general retirado y ex director de la DIA, Michael Flynn, y el graduado en la Academia Militar de West Point, Mike Pompeo, es el nuevo director de la CIA.
No existen contradicciones ni esquizofrenia: Estados Unidos se reorganiza en las finanzas/comercio y se remilitariza con Trump, ungido por el Deep State (Estado Profundo).
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sábado, 3 de diciembre de 2016
Mexico SA
México SA
Economía estancada
¿Mover a México?
BdeM: evitar lo peor
Carlos Fernández-Vega
S
in novedad en el frente: los especialistas del sector privado de nueva cuenta recortaron su estimación sobre el crecimiento económico mexicano, y lo hicieron no sólo para el presente año (al que le restan unos cuantos días) sino que se siguieron de largo hasta 2018, de tal suerte que aquella promesa de mover a México no trascendió el eslogan propagandístico.
Así, de concretarse el nuevo cálculo de los 35 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero consultados permanentemente por el Banco de México, la tasa anual promedio de crecimiento en el sexenio de EPN a duras penas sería de 1.99 por ciento –en números cerrados 2 por ciento, en el mejor de los casos–, con todo y reformas estructurales.
De acuerdo con la perspectiva de los citados grupos, 2016 cerrará con un crecimiento de 2.08 por ciento; en 2017 caerá a 1.72 por ciento y para 2018 esperan que llegue a 2.42 por ciento, todo ello en un ambiente de mayor inflación y tipo de cambio peso-dólar.
En el primer trienio del gobierno peñanietista la tasa promedio de crecimiento a duras penas fue de 1.9 por ciento, aunque el pretexto oficial para justificar el enclenque resultado fue (Videgaray dixit, obviamente) que las reformas estructurales aún no estaban en plena operación, pero que después de que ello sucediera el país estaría en la gloria si no es que más arriba.
Pero, como siempre, falló el pronóstico del ex ministro, y en la segunda mitad del gobierno peñanietista (con todas las reformas dando resultados, según EPN) la esperanza es que, en el mejor de los casos, el raquítico promedio anual de crecimiento alcance 2.07 por ciento, a menos, claro está, que para Videgaray dicha proporción sea equiparable con la gloria o más arriba. Y para aderezar el resultado se espera mayor inflación y tipo de cambio peso-dólar (ayer cerró semana financiera en 21.05 por uno), ello sin desestimar que el crecimiento puede ser aún menor que el anotado.
En vía de mientras, el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, advierte que durante los dos años pasados la balanza comercial mexicana ha tenido que lidiar con diversas situaciones que le han impedido alcanzar un mejor desempeño. Adicionalmente, el panorama luce complicado para los próximos años debido a la incertidumbre que genera la discusión alrededor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La evolución de las exportaciones totales de nuestro país durante 2016 ha sido desfavorable, asegura el CIEN. Sin embargo, si bien en octubre la tasa de crecimiento de las exportaciones petroleras fue positiva (4.4 por ciento), ésta fue insuficiente para compensar los malos resultados del presente año (-25.2 por ciento), consecuencia tanto de la caída en los precios del crudo, como de la disminución en la producción nacional.
Por su parte, las exportaciones de bienes no petroleros exhibió un decrecimiento en octubre pasado (-4.9 por ciento), con lo cual se acumula un desempeño negativo durante los primeros 10 meses del presente año (-2.4), ya que dichos productos han sido objeto de una menor demanda debido a la desaceleración industrial que afronta Estados Unidos. De esta forma, las exportaciones totales mexicanas acumularon un crecimiento negativo de -3.8 por ciento hasta octubre pasado en comparación con el mismo periodo del año pasado.
En tanto, las tasas de crecimiento en materia de importaciones también han reflejado cifras desalentadoras. La adquisición de bienes de consumo provenientes del extranjero presentó una caída durante el mes de octubre (-9.4 por ciento), de manera que su desempeño acumulado durante el año en curso continúa en terreno negativo (-8.4).
Una menor importación de bienes de consumo, apunta el CIEN, podría traducirse en un escenario favorable para la economía de nuestro país siempre y cuando dichos productos sean sustituidos por bienes de origen nacional. No obstante, lo anterior puede resultar complicado en ciertos rubros en específico, particularmente en algunas áreas del sector tecnológico donde la producción en nuestro país es prácticamente nula.
Adicionalmente, la importación de bienes intermedios y de capital acumularon cifras negativas durante los primeros 10 meses del año (-2.3 y -4.6 por ciento, respectivamente). La devaluación del peso ha sido factor en las decisiones de compra de estos bienes, los cuales juegan un papel importante en la operación de los negocios. La caída en la adquisición de bienes de capital es reflejo de que las empresas no tienen contemplado, al menos en el corto plazo, un incremento en su capacidad de producción. Esta situación se torna más complicada al considerar que el nivel de producción también podría resultar inferior en los meses por venir, ante una menor compra de bienes intermedios, que en su mayoría son utilizados como insumos en los procesos productivos de las empresas.
Desconocer las medidas concretas que adoptaría el gobierno de Donald Trump en materia de comercio exterior, particularmente las concernientes al TLCAN, ha generado incertidumbre. Una salida inminente de Estados Unidos de dicho acuerdo se antoja complicado debido a los beneficios que dejarían de percibir varias entidades de aquel país. Resulta complejo estimar el impacto en la economía por las próximas discusiones en materia comercial. Sin embargo, también debe aprovecharse esta coyuntura para fortalecer la participación de los productores mexicanos al incorporar en las grandes cadenas de producción una mayor cantidad de insumos de origen nacional.
Las rebanadas del pastel
Desesperado, el inquilino de Los Pinos se afana para rehabilitar a su cuate y gurú Luis Videgaray, pero no encuentra cómo ni dónde. Versiones van, versiones vienen, y el ex ministro del (d) año ha sido colocado en inexistentes oficinas de asesoría a EPN; mediáticamente ha sido señalado como inminente relevo de Claudia Ruiz Massieu en la Secretaría de Relaciones Exteriores; flamante embajador de México en Washington; ocupante de una cartera especial para negociar con el equipo de Donald Trump, y tantísimos borregos más. Pero ahora que el doctor catarrito anuncia su salida del Banco de México, a Peña Nieto le brillan los ojitos y le gana la emoción, sin entender que no podría cometer mayor error (y miren que los comete) que acomodar a dicho personaje en la oficina principal del banco central.
Twitter: @cafevega
cfvmexico_sa@hotmail.com
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La revolucion cubana, Fidel y Europa
La revolución cubana, Fidel y Europa
Marcos Roitman Rosenmann
N
inguna revolución es perfecta. Ni falta que hace. Cualquier proceso revolucionario tiene claroscuros, forma parte del quehacer político. La revolución cubana no es una excepción. Ni puede serlo. Al igual que la revolución francesa, mexicana o rusa, es hija de un tiempo histórico, de una realidad y unos valores que le dan sentido. Se reivindican, se aprueban o se rechazan. Se lucha contra o en favor de ellos. La revolución francesa fue acosada hasta conseguir doblegar su ideario. Napoleón se alzó sobre sus cenizas. Así, se levantó una Europa menos democrática y más monárquica. En América Latina, la Revolución Mexicana sufrió el mismo destino. Traicionada y asesinados sus principales dirigentes, se erigió un orden post-revolucionario, mutilado en sus principios. La revolución rusa tuvo igual designio. Jugó un papel destacado durante la Segunda Guerra Mundial. Gracias a su participación, con más de 6 millones de soviéticos caídos en los campos de batalla, fue posible contener el fascismo y el nazismo. Hoy, Occidente vive en libertad y tiene una deuda con la extinta Unión Soviética. Sin embargo, la revolución rusa, su proceso interno, fue presa de contradicciones, miserias y falta de crítica interna. Lentamente el ideario socialista fue disolviéndose hasta hacerse irreconocible. En los años 80 del siglo XX era una caricatura de sí misma. Poco más o menos sucede con la revolución china.
En conclusión, no hay modelos. La pervivencia de los procesos de cambio social, sobre todo revolucionarios, depende de su capacidad para reinventarse, a cambio de verse superados por la historia. Ese ha sido el camino de la mayoría. Pocas sobreviven. Entre ellas, sin dudarlo, la revolución cubana. Ejemplo de dignidad. Sin embargo, existe un interés denodado por hacerla capitular. Desde 1959 hasta hoy, con la muerte del comandante Fidel Castro, se suceden los intentos por doblegar el honor del pueblo cubano. Humillarlo y mantenerlo cabeza gacha. Su fracaso es la derrota de Occidente. En casi 60 años no ha sido capaz de lograr ese objetivo, de ahí su odio visceral. Así se entienden las declaraciones de la comisaria de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmström, al señalar que Castro fue un dictador que oprimió a su pueblo durante más de 50 años. Me sorprende oír todos los homenajes de hoy en las noticias. Pero no ha sido la única voz. Los medios de comunicación en España, periódicos como El País, El Mundo, La Razón, La Vanguardia, o emisoras de radio, como Cadena SER, COPE, Onda Cero, las tres más destacadas, se han llenado la boca con adjetivos tales como Castro el torturador, asesino, dictador. Sin olvidar las televisoras privadas, en las que se ridiculiza la figura de Fidel hasta lo irreconocible. Sólo aportan odio, vísceras y ningún argumento. Mientras España sufre pobreza energética, hambre, falta de atención médica, corrupción, desempleo, tortura para activistas sociales o desahucios, entre otros beneficios de la monarquía parlamentaria. La Europa frustrada, vieja y esclerotizada por el capitalismo salvaje no puede ser ejemplo de nada, sólo bastión de la contrarrevolución neoliberal.
Las contrarrevoluciones se planifican, se construyen, se llevan a cabo metódicamente. Nada se deja al azar. Desde dentro y fuera se urde la trama para hacerlas fracasar. Estrangular hasta asfixiar. Boicot internacional, bloqueo, invasiones. Nada se excluye del itinerario, el magnicidio, la calumnia. Durante décadas Occidente ha intentado que el pueblo cubano pusiera rodilla en tierra. Nunca tantos han trabajado en esta campaña llena de falsedades, en la cual es imposible señalar los aciertos y errores de la revolución. No hay espacio para reconocer el avance que, para el pueblo cubano, representa su proceso revolucionario.
Digamos otra verdad. No existe unanimidad en apoyar el orden político, las reformas o los mecanismos de institucionalización del poder. Cuba no es una excepción. Pero desde el triunfo de la revolución hasta hoy, la crítica se ha ejercido abiertamente. Sus dirigentes han mostrado capacidad para asumir responsabilidades, no enamorarse de sus ideas o dejarse llevar por el culto a la personalidad. Sirva de ejemplo el discurso de Fidel ante la imposibilidad de lograr los 10 millones de toneladas de azúcar en la zafra de 1970. Asimismo, durante décadas asistimos a los debates y sus aportes al pensamiento político. Cristianismo y socialismo, economía de mercado y planificación central. El papel de los pequeños y medianos propietarios, el carácter de la revolución, la crítica al estatismo, el rol de la propiedad privada, la reforma agraria. La deuda externa, la lucha contra el neoliberalismo, los intelectuales y la revolución, los derechos de transexuales, gays y lesbianas. Las formas de representación popular. La formación de partidos, el papel del partido comunista y las organizaciones de masas. El carácter de la revolución. Estos son algunos ejemplos. Ahora más que nunca cobra sentido la frase de Fidel pronunciada el 26 de julio en la Plaza de la Revolución aludiendo a su papel: Ninguno de nosotros, como hombres individuales, ni sus honores ni sus glorias, interesan absolutamente para nada. No interesan ni valen nada. Si un átomo de algo valemos, será ese átomo en función de una idea, será ese átomo en función de una causa, será ese átomo en unión de un pueblo. Y los hombres somos de carne y hueso, frágiles hasta lo increíble. No somos nada, si lo podemos decir. Somos algo en función de esto y de esta tarea. Y siempre, siempre estaremos, y cada vez más, cada vez más conscientemente, cada vez más íntimamente, cada vez más profundamente, al servicio de esa causa.
De esta manera, en Cuba, cambio y continuidad coexisten y fortalecen la revolución. Los factores que unieron las fuerzas revolucionarias, sintetizados en el discurso de Fidel Castro: La historia me absolverá, constituía una crítica a las miserables condiciones de vida del pueblo de Cuba y un llamado a levantarse contra la explotación, bajo el pensamiento del héroe revolucionario José Martí. Hoy, el camino recorrido señala la grandeza y la dignidad del pueblo cubano. Sin duda, la historia absuelve a Fidel. Sus enemigos seguirán odiándolo.
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Dinero
Dinero
Los justicieros
¿Criminales o héroes?
Ojo por ojo y el mundo quedará ciego
Enrique Galván Ochoa
A
nte la incapacidad y corrupción policiacas han surgido ciudadanos que, en defensa propia y de los demás, matan delincuentes: son los llamados justicieros. ¿Qué opina la gente? Este fue el sondeo de la semana. ¿Los consideran criminales o héroes?
Metodología
Enviamos la pregunta a los usuarios de las redes sociales Twitter y Facebook, abierta a quien quiso contestar sin restricciones. También a los miembros de El Foro México. Participaron 2 mil 883 personas, de las cuales 913 corresponden a El Foro, 231 a Facebook y mil 739 a Twitter. A continuación, algunos comentarios.
El Foro México
El asesinato de delincuentes es una clara muestra de la descomposición social promovida por el gobierno del PRIAN. Los justicieros no parecen ser simples ciudadanos.
Juan Briseño Guerrero/Ciudad de México
En términos jurídicos, son criminales. En términos pragmáticos, son aplaudidos. En términos mediáticos, son fomentados. En términos del discurso oficial, son condenados. En concreto: vivimos bajo un régimen en el que impera la Ley de la Selva.
Javier Mireles/San Francisco del Rincón
Nadie debería quitarle la vida a nadie... se debe establecer un verdadero estado de derecho en donde no haya impunidad, que es lo que alienta a los delincuentes.
Virginia González Melgarejo/Puebla
Hacerse justicia por propia mano no es la solución.
Reyna de la Cruz/Tijuana
Ante la falta de justicia al pueblo, así aparecieron justicieros en nuestra historia: Pancho Villa y Emiliano Zapata...acusados en su tiempo de bandoleros y roba-vacas.
Jorge Peón Rico/La Paz
Cuando el Estado es cómplice de delincuentes, tenemos todo el derecho de portar armas y defendernos.
José Rivera/Cuernavaca
Creo que la existencia de justicieros es causada por la nula seguridad pública, ante lo que una persona dañada impunemente para resarcirse podrá vengarse directamente contra su agresor.
Guillermo Moreno Bahena/Guadalajara
Muchos moralistas no están de acuerdo con la aparición de los vengadores. Pienso que son un mal necesario para contener el avance de este cáncer que aniquila.
Arturo Díaz/Acapulco
Facebook
No hay autoridad confiable. Ni magistrados, ni jueces, ni policías, ni soldados, ni marinos. Todos estos caminan de la mano con los delincuentes. Es por eso que la gente está tomando la justicia por su propia mano.
Octavio Sánchez/Veracruz
No debemos olvidar que el objetivo es crear un país de leyes, en el que el ciudadano debe ser protegido a toda costa por las autoridades judiciales, desafortunadamente nada de eso sucede.
José Navarro/Ciudad de México
Es un arma de dos filos, por un lado son los únicos que no temen enfrentar a la delincuencia, pero por otro lado se puede prestar al abuso o a venganzas personales.
Margarita Fuentes/Ciudad de México
Estoy en contra de que los ciudadanos hagan justicia por propia mano.
Anuardo Trece/Tlalnepantla
Se debe detener el aumento significativo de la delincuencia. Como ciudadano indefenso apruebo a los justicieros... la policía es culpable de su existencia, también son causa de su hartazgo interno.
Ángel Mora/Ciudad de México
Twitter
Quisiera aplaudir a las autoridades, pero ante un Estado fallido... ciudadanía.
Josefa Figs @josetlahuica
No es correcto lo que hacen, pero moralmente son aceptados por la indiferencia y/o mezquindad del gobierno que no hace justicia.
Javier Helguera F @HelgueraF
Esto es lo que han provocado estos gobiernos, que se aplauda la barbarie.
Ernesto Rosas Cantú @rosascantue
Ojo por ojo y el mundo quedara ciego. No podemos ser peores que los malos, debemos organizarnos, mejorar la sociedad. No aniquilarnos.
Tlaloque Ríos @TlaloqueRios
Twitter: @galvanochoa
Facebook: @galvanochoa
galvanochoa@gmail.com • Foro: http://elforomexico.com/encuestas/
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Teologia canibal
Teología caníbal
Ilán Semo
E
n 2002, meses después del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York, el vértigo por estatuir al terrorismo islámico como el nuevo enemigo de Estados Unidos, desembocó en la promulgación de la Homeland Security Act, una ley que preveía medidas de control para detectar e impedir posibles acciones terroristas. El acta contenía tal cantidad de interdicciones a las garantías individuales y a los derechos políticos de la población, que muchos juristas –entre ellos varios conservadores notables– se preguntaban si no se trataba de una forma inédita del estado de excepción. Inédita porque en la historia moderna de Occidente (al menos la que se inicia en el siglo XIX), lo previsible era, hasta esa fecha de 2002, que una implosión tan mayúscula de las garantías constitucionales correspondiera a un colapso equivalente del régimen democrático en general, tal como sucedió en Europa durante los años 1930 y 1940, o bien en los países del Mediterráneo en las décadas que siguieron.
Obviamente, éste no era el caso. Mientras que se abolían los derechos de expresión, manifestación, privacidad y, sobre todo, el del habeas corpus, la esfera de la representación en la política estadunidense seguía funcionando como si no pasara nada: el Poder Legislativo deliberaba al igual que siempre, la prensa mantenía la relativa pluralidad pública de costumbre, los partidos se preparaban para los siguientes comicios…
Meses después, el asombro y la preocupación siguieron aumentando. A raíz de la acción punitiva en Afganistán, la base naval de Guantánamo fue convertida en un extraño (y también inédito) presidio. Cientos de probables acusados de terrorismo, provenientes de los más diversos rincones del mundo islámico, fueron recluidos de una manera singular. La fiscalía de Washington se negó a otorgarles cualquier estatuto que los convirtiera en sujetos de ley. Para ese máximo tribunal, se trataba simplemente de detainees (detenidos), exentos por ello de derecho a juicio o a cualquier forma de defensa. En términos jurídicos, algo equivalente a la nada: no sujetos fuera de la ley, o a la leyes de la guerra, sino sujetos sin ley, desprovistos de cualquier posibilidad de hacer efectiva alguna forma de derecho. En suma, el grado cero del reconocimiento.
Giorgio Agamben hizo notar que este peculiar estatuto era el mismo que prevalecía para las inhaftierte (del alemán, recluidos) en los campos de concentración de los años 30, lo cual representaba, para la democracia estadunidense, algo alarmante. Para Agamben se trataba exclusivamente de una comparación del estatus legal, no de la finalidad de la retención. Finalmente, Guantánamo siempre fue un presidio, no un campo de concentración. Y sin embargo, este estatus sin ley de los detainees devenía peligroso precedente: volvía disponible el estado de excepción sin la necesidad de cancelar la normalidad del régimen. Un régimen híbrido que, potencialmente, podía extenderse a otras franjas de la población en aras de someterla a control. Con el paso de los años, la profecía de Agamben ha ido tomando cuerpo en formas cada vez más ostensibles en las sociedades occidentales. Los actuales estados de seguridad europeos, instituidos a partir de los ataques terroristas y los flujos de emigración, hablan en abundancia de ello. Y si Donald Trump decide crear la figura del deportado, habrá hecho lo equivalente en Estados Unidos.
El caso mexicano, sin embargo, recuerda el otro lado de esta ecuación (aparente normalidad + estado de excepción), acaso su lado más oscuro. En principio, un plantío de amapola funciona bajo una lógica bastante similar a la de un campo de concentración. Ningún campesino en sus cinco sentidos aceptaría participar en una empresa de este estilo motu proprio o simplemente para gozar de la paga. Los peligros que contraen las industrias de la droga son tan cuantiosos y los riesgos tan altos, que su operación sólo es factible si se obliga a quienes trabajan ahí, es decir, una forma de trabajo forzado. Los cientos de fosas que circundan esos lugares hablan de lo que puede pasar a quienes no aceptan la oferta.
Cierto, las fosas tienen muy diversos orígenes: el despoblamiento para facilitar el fracking en Tamaulipas; o también el despoblamiento para abrir camino a las industrias extractivistas en Morelos y Coahuila. Pero en rigor, se trata de espacios dominados por la terrible condición de la nuda vida. Esa condición que desprovee de cualquier ley y cualquier historia al cuerpo del desaparecido. Un espacio perfectamente conocido, vigilado y frecuentemente protegido por las autoridades civiles.
Los argumentos que sostienen en funcionamiento a estos infraespacios provienen del discurso del mercado: la culpa la tienen el consumo en Estados Unidos, los campesinos obtienen dividendos, imposible detener la globalización de la corrupción, bla, bla, bla... El hecho es que la reproducción del capital (en este caso la reproducción clandestina) parece hoy justificarlo todo. El mercado se vuelve así una suerte de maquinaria devoradora de vidas e historias, una maquinaria sostenida en una teología caníbal.
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viernes, 2 de diciembre de 2016
Cuba, Fidel Castro, el mundo
Cuba, Fidel Castro, el mundo
Pablo Gómez
Fidel Castro murió exactamente 60 años después de haber zarpado de Tuxpan rumbo a Cuba para intentar por segunda vez dirigir una revolución. Seremos libres o mártires, dijo varias veces.
La anhelada verdadera independencia nacional de Cuba era el objetivo principal de los rebeldes, la cual se logró pero en medio de un estado de guerra permanente. “Primero se hundirá esta isla en el mar antes de ser esclavos de nadie”, exclamó Fidel ante su pueblo y el mundo.
Con un solo decreto, Fidel Castro nacionalizó todas las empresas estadunidenses que operaban en la Isla como enérgica respuesta a los actos de sabotaje llevados a cabo por la CIA. Estados Unidos había empezado una guerra y Cuba no podía rendirse.
Después del fracaso del desembarco de Playa Girón, lo que se esperaba era una invasión norteamericana directa, la misma que había sido planeada para cuando los expedicionarios cubanos formaran un gobierno provisional en cualquier población remota de la Isla. Por ello se emplazaron en Cuba misiles nucleares soviéticos. Al final, para evitar un catastrófico conflicto mundial, las dos grandes potencias (Jrushchev y Kennedy) convinieron que no habría invasión estadunidense a cambio del retiro de los cohetes, pero no se cancelaron el bloqueo y el asedio. Así, hasta ahora.
En todos estos años en Cuba no ha habido libertad de asociación ni de prensa. Se trata de una muy sensible falta de derechos fundamentales. La posición de Fidel Castro y sus compañeros consistió en que Estados Unidos patrocinaría los medios de comunicación y los partidos políticos. ¿Era esto cierto? A juzgar por la forma en que el gobierno norteamericano agredía a Cuba, no tendría que haber duda de que unos cuantos millones de dólares de más hubieran valido la pena para comprar políticos y periodistas sacados de ser necesario hasta de abajo de las piedras. Como ridícula paradoja, la “libertad de prensa” ha llegado a Cuba mediante las frecuencias de Radio Martí que transmite desde Florida el mensaje de otro gobierno, el de Washington. El problema mayor fue sin embargo la falta de libertad de manifestación de ideas de quienes estaban con la revolución. La férrea disciplina revolucionaria eclipsó al pensamiento crítico. Esa es toda una historia.
Siempre que el gobierno de EU emprendía una agresión, Fidel respondía. Jamás se quedó sin actuar. “Señores imperialistas: no les tenemos absolutamente ningún miedo”, decía un gran letrero puesto enfrente de la oficina de intereses norteamericanos en el malecón de la Habana. Pero, ¿cuáles eran los “intereses” de Estados Unidos en Cuba si los ciudadanos de aquel país ya no tenían propiedades en esa isla? La clase política estadunidense, algunas empresas internacionales y una parte del exilio cubano siempre han buscado revancha. Y en eso siguen a pesar de las relaciones diplomáticas restablecidas por Obama.
La influencia política de Cuba llegó a ser tan grande que se conformó una corriente política latinoamericana, más allá del guerrillerismo, con el sello de Fidel y el Che. Varios países y movimientos que habían luchado y seguían luchando por su independencia y su posterior autodecisión acudían al llamado del gobierno cubano. Fidel convocó exitosamente a una conferencia tricontinental. La Habana era uno de los centros de resistencia al imperialismo, el injerencismo, el intervencionismo y la agresión que formaban y aún forman parte de la política del gobierno de Estados Unidos. La exitosa defensa militar de Angola ante al gobierno racista de Sudáfrica fue el lance de mayor relevancia internacional de Cuba pero no el único. Por otro lado, dos señaladas incongruencias de Fidel fueron su respaldo a la invasión de Checoslovaquia (1968) y su justificación de la ocupación de Afganistán (1979), ambas realizadas por la Unión Soviética: el interés de Estado impidió la defensa de principios originales. Así andaban las cosas entonces.
Fidel Castro era también un exponente del poder dictatorial. Los políticos norteamericanos y no pocos de sus aliados en el mundo entero, en primer lugar las criminales dictaduras en América Latina y los grandes medios de comunicación, siempre presentaron al líder cubano como un conspirador contra el “Mundo Libre”, lo cual era imposible negar, pero también como un despiadado represor de su propio pueblo. Nadie podría sostener que en Cuba no ha habido represión política, pues sería casi el único país del mundo en carecer de dicho instrumento de gobernanza, pero tampoco fue documentada la existencia de ejecuciones por motivos políticos, torturas y encarcelamientos masivos, prácticas características de gobiernos castrenses y de algunos otros de carácter civil. En marzo de 1959, dos meses después del arribo de Castro Ruz al poder, el presidente de México, Adolfo López Mateos, encarceló en un solo día a cinco mil trabajadores ferrocarrileros que estaban en huelga, cuyos líderes fueron mantenidos en prisión durante más de dos lustros. Nueve años después, Díaz Ordaz masacró estudiantes en Tlatelolco ante el completo soslayo de Cuba y de casi todos los demás gobiernos en aquel mundo donde nadie admitía que en México había un sistema dictatorial o por lo menos represivo. Pero lo había, sí.
Los problemas económicos de Cuba no se han debido siempre al bloqueo estadunidense. Hace años publiqué en La Jornada un artículo intitulado “¿Senilidad de la revolución?” que contenía una crítica del sistema económico de Cuba, por el cual recibí algunas majaderías de parte de ciertos castristas dogmáticos con quienes era imposible discutir el asunto en el marco de una mínima honradez intelectual de su parte. Según ellos, había que sostener que el bloqueo era la causa de todo problema pues de lo contrario se le hacía el juego al imperialismo. El tema de la economía está ahora en boca de todos en Cuba mientras en el resto del mundo se esperan anuncios al respecto.
Hay muchos libros sobre Cuba y su líder. Cuando los archivos se abran por completo otros autores podrán redactar la historia de esa isla. Mas lo que no admite duda es que Cuba está adelante dentro del Tercer Mundo en educación, vivienda, salud e igualdad económica, y que siendo un país pequeño ocupó un relevante papel en el mundo, todo ello bajo la dirección de un rebelde de nombre Fidel Castro.
Mexico SA
México SA
Cananea, seis años después
CIDH: Larrea en la mira
Carstens: beca en Basilea
Carlos Fernández-Vega
A
golpe de bala y macana, Felipe Calderón y sus entonces secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont, de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y del Trabajo, Javier Lozano, rompieron y desalojaron la huelga minera en Cananea, Sonora, al tiempo que en Coahuila sellaron Pasta de Conchos para proteger y beneficiar a uno de sus patrones, el tóxico empresario minero Germán Larrea.
Ello sucedió más de seis años atrás, el 7 de junio de 2010, cuando en la histórica población la Policía Federal –con apoyo de la estatal y la municipal– rompió huesos y abrió cráneos de los trabajadores cuya única exigencia era la mejoría en sus condiciones laborales y de seguridad, mientras en Pasta de Conchos –donde murieron 65 mineros, de los que 63 siguen sepultados bajo miles de toneladas de escombros– directivos de Grupo México tomaron las instalaciones de la mina, escoltados por la policía de Coahuila cuyos integrantes procedieron igual que en Cananea.
Al día siguiente de la represión, Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación de Felipe Calderón y abogado corporativo de Germán Larrea (concesionario éste de las minas asaltadas por la Policía Federal y cuerpos afines) salió a decir que nada sucedió y que al final de cuentas el reporte era saldo blanco. Poco más de un mes después, cumplido el encargo de su patrón, el abogánster dejó Bucareli y regresó a su despacho privado.
Más adelante Javier Lozano se acomodó en el Senado de la República, García Luna dedica su tiempo a lo que le encanta (los negocios turbios) y Felipe Calderón –ahora vestido de mujer– quiere regresar a Los Pinos. ¿Y Larrea? Impune, más rico que nunca y regando tóxicos por donde pisa, como sucedió en agosto de 2014 en la propia mina Cananea, renombrada Buenavista del Cobre a raíz de la represión del 7 de junio de 2010.
Con el cambio de administración gubernamental (Enrique Peña Nieto llegó a mover a México) nada se investigó, nada sucedió, pero ahora el inquilino de Los Pinos debe responder por las barbaridades de Felipe Calderón y amigos que lo acompañaron en la represión de Cananea.
La Jornada informó así: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que el gobierno de México deberá responder en un plazo máximo de tres meses sobre las violaciones y actos ilegales cometidos contra los trabajadores de Cananea, al despedir a 832 por supuestas causas de fuerza mayor, por las que interpuso una denuncia el Sindicato Nacional de Mineros (Patricia Muñoz).
La resolución de dicho organismo, vinculante y obligatoria, señala que este gobierno deberá dar respuesta a las denuncias de violaciones a los derechos humanos y laborales que presentó el gremio que encabeza Napoleón Gómez Urrutia el 4 de enero del 2012, hace casi cinco años. Señala que si bien dichas violaciones fueron cometidas en el gobierno de Felipe Calderón, corresponde al Estado mexicano dar respuesta a las mismas por parte de su titular en turno, es decir, la administración de Enrique Peña Nieto (ídem).
Destaca, también, que “el actual gobierno tendrá que manifestar a la CIDH si fue legal la terminación de las relaciones de trabajo de los 832 mineros de Cananea, resuelta por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en abril de 2009, admitiendo como prueba principal de la empresa una inspección falsa, que no se realizó y bajo la cual en un solo día se dictó un laudo que señalaba que era imposible seguir la relación de trabajo. Incluso se negaron los amparos del sindicato; por la vía rápida se despidió a los mineros y se invalidó el contrato, todo lo cual se alegó como ilegal ante esta instancia internacional, pues la mina se reabrió un mes después y se utilizó a un sindicato charro.
Efectivamente, el 30 de julio de 2007, de forma simultánea, alrededor de 3 mil mineros estallaron la huelga en tres minas concesionadas a Grupo México: Cananea, Sombrerete y Taxco, por las constantes violaciones a los contratos colectivos y la falta de seguridad e higiene, una exigencia similar a la que el propio sindicato presentó al corporativo mucho antes de que se registrara el homicidio industrial en Pasta de Conchos, el 19 de febrero de 2006.
Nueve años y pico han transcurrido desde el estallido de esas tres huelgas, y la Secretaría del Trabajo no hizo ni hace el mínimo esfuerzo para atenderlas ni conciliarlas. Pero a Larrea le urgía que sus empleados en el gobierno le resolvieran la de Cananea, la joya de su corona.
Pero no sólo Calderón y sus guajiros. Todos fingieron demencia, del Ejecutivo al Legislativo y de éste al Judicial. En 28 de abril de 2010 la Junta de Coordinación Política de San Lázaro aprobó un punto de acuerdo, en el que exigía revisar de inmediato la pertinencia de mantener el otorgamiento de la concesión otorgada sobre la mina de Cananea a Grupo México, dada su persistente negativa a resolver la huelga que sostienen los trabajadores de esta mina a través de las vías del diálogo y la negociación. Además, que se evite el uso de la fuerza pública contra el movimiento de huelga que mantienen los trabajadores mineros de Cananea, Sonora, y fortalezca y haga uso en todo momento de las vías del diálogo y la negociación.
¿Qué diputados firmaron ese punto de acuerdo de urgente resolución? Francisco Rojas (PRI, con EPN director de la CFE); Josefina Vázquez Mota (PAN, la de los mil millones); Alejandro Encinas (PRD); Juan José Guerra (PVEM), con Peña Nieto fue secretario de Ecología y encargado de mantener impune a Larrea por el derrame tóxico en agosto de 2014); Pedro Vázquez González (PT); Reyes Tamez (PNA, secretario de Educación con Fox) y Pedro Jiménez León (Convergencia entonces, hoy MC). Y nadie hizo nada, salvo mantener impune al citado empresario.
Entonces, no se quejen del pronunciamiento de la CIDH.
Las rebanadas del pastel
Agustín Carstens resultó más guapo que bonito. Tonto no es, y sabe que la situación financiera del país está a un tris de convulsionarse y, por lo mismo, teme que la bomba le estalle en la cara. Ante esa cruda realidad, el afamado doctor catarrito organiza su exilio dorado: renuncia al Banco de México (a partir del primero de julio de 2017, aunque su chamba legalmente concluía el 31 de diciembre de 2021), garantiza una beca igual de jugosa que de maravillosa, hace maletas y se refugiará en la bella ciudad de Basilea, Suiza, donde está la sede del Banco Internacional de Pagos, del que será nuevo gerente general a partir de octubre próximo. Y, generoso, deja que su relevo sea quien pague las consecuencias… Ayer el dólar se vendió hasta en 21.35 micro pesitos.
Twitter: @cafevega
D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com
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