EL DELFÍN
Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.
viernes, 2 de diciembre de 2016
Economia Moral
Economía Moral
Agnes Heller y las teorías de las necesidades humanas / XI
Antinomias del capitalismo basadas en Fichte y las necesidades radicales
Julio Boltvinik
A
l abordar la teoría de la contradicción desarrollada por Marx a partir de Fichte, AH analiza las antinomias libertad-necesidad (N); N-casualidad; teleología-causalidad; y riqueza-pobreza, las que, en su opinión, corresponden sólo a la producción desarrollada de mercancías. Respecto de la primera, AH sostiene que, para Marx, el capitalista y el trabajador asalariado son libres (sic), pero ambos “están sometidos por igual a la cuasi-necesidad natural de la economía que se impone tras los actos ‘libres’ del particular” (p.97). En cuanto a la antinomia necesidad-casualidad, afirma, con lo que concuerdo, que la ley económica que caracteriza la producción racional se manifiesta en el capitalismo como ley natural en la forma de la casualidad, que “producción y N se encuentran en el mercado bajo la forma de oferta y demanda y que tal encuentro tiene lugar de un modo casual...” Añade la interesante idea que los “‘individuos fortuitos’, liberados de la división natural del trabajo, están ahora sujetos a una división social del trabajo que distribuye sus N y Capacidades (C), que dejan de estar determinadas por la personalidad y lo son ahora por el puesto ocupado” (p.98).
Reflejando su bajo nivel de entendimiento de la economía marxiana, AH afirma que Marx no asocia la ley del valor (a tenor de la cual el valor es definido mediante el tiempo de trabajo socialmente necesario) exclusivamente al capitalismo, sino a toda sociedad cuya esfera de producción sea racional; la ley del valor, por consiguiente, asumirá su forma más pura en la Sociedad de Productores Asociado (SPA). Intenta respaldar esta afirmación citando El Capital (Vol. III, p.258, edición FCE), pero confunde la productividad del trabajo (unidades de valores de uso producidos por hora de trabajo) con la ley del valor. En la expresión de la productividad no está presente la ley del valor (ni las relaciones sociales de producción), sino la relación entre el trabajo vivo y la naturaleza. Es una relación tecnológica en la que da igual que el producto se destine al propio consumo o al intercambio, que el productor utilice su propio trabajo o contrate trabajo asalariado Por eso Marx dice, en lo citado por AH, que el criterio de productividad es independiente del tipo de sociedad, incluyendo la SPA.
Antinomias causalidad-teleología y riqueza-pobreza. AH señala que, cuando Engels describe la dialéctica de la acción humana y sus consecuencias, es decir, cómo cada uno se propone realizar sus propios fines pero que de ello surge algo completamente distinto de lo pretendido originariamente, presenta de una manera fundamental el carácter antinómico del capitalismo (p.98). AH da como ejemplo (acertado) de que en la sociedad capitalista la teleología individual nunca puede convertirse en teleología social, la ley de Marx de la caída tendencial de la tasa de ganancia. Ningún capitalista busca disminuir la tasa de ganancia, pero para sobrevivir en la competencia aumenta cada vez más el capital constante y por tanto impulsa el proceso que lleva causalmente a la baja de la tasa de ganancia (p.99). Respecto a la última antinomia, riqueza social-pobreza social, AH cita un texto de Las teorías de la plusvalía en el que Marx defiende la postura de David Ricardo que quiere la producción por la producción misma, y añade:
“Si se quisiese sostener que el fin no es la producción en cuanto tal, se olvida que la producción por la producción no quiere decir más que el desarrollo de las fuerzas productivas del hombre, esto es, desarrollo de la riqueza humana como fin en sí. No se comprende que… el más elevado desarrollo de la individualidad no se adquiere más que a través de un proceso histórico en el que los individuos son sacrificados”. (Heller cita aquí las obras completas de Marx en Alemán).
Foto
Portada del libro (de 1993) donde la AH ex-marxista da marcha atrás en materia de necesidades radicales
Respecto a la transición a la sociedad del futuro, AH señala que para Marx será el desarrollo de las C de la especie humana el que rompa el antagonismo señalado y nota que esta proposición difiere de la que sostiene que son la centralización de los medios y la socialización del trabajo los que llevan a hacer saltar en añicos el capitalismo. Destaca que el desarrollo de las C de la especie humana no es sólo un concepto más amplio que la socialización del trabajo, sino que con él la “necesidad de la ‘transición’ no está garantizada por ley natural alguna, sino por las N radicales”. Afirma que Marx invierte las antinomias del pensamiento de Fichte y las convierte en antinomias del ser pero, según AH, sólo del ser del capitalismo, y señala que dentro de esta interpretación, la dialéctica no es más que la expresión de las antinomias de la sociedad capitalista (p.100). Con esto, AH sostiene que la dialéctica no es universal sino sólo una expresión del capitalismo y afirma que esta interpretación la compartía Lukács, con lo cual no concuerdo. Terminada esta exposición añade que la libertad situada en relación antinómica con la N, difiere de la libertad que no se encuentra en esa situación:
“Por último, ese sujeto que se desarrolla antinómicamente a su objeto no es el mismo que aquel que lo ‘reasume’ en sí, realizando la identidad sujeto-objeto. (Sabemos en efecto que no es hasta que el género humano rompe la alienación capitalista y el desarrollo antagónico de sujeto y objeto, que el desarrollo del género [o especie] coincide con el del individuo en particular) (p-101)”.
Me parece, a la luz de lo señalado por György Márkus en Marxismo y antropología (Grijalbo, 1983, pp. 48 y ss.) sobre la diferencia entre el hombre y el animal consistente en que el primero, al satisfacer sus N a través de mediaciones, se separa del objeto de sus N y cobra conciencia del mundo y de sí mismo, que la frase identidad del sujeto y del objeto parecería una vuelta a la inconciencia del mundo animal, lo cual sería una regresión filogenética imposible. La frase entre paréntesis, en cambio, coincide plenamente con Márkus.
De lo dicho sobre las dos concepciones de la contradicción, concluye AH:
“La concepción según la cual la vía que conduce del capitalismo al comunismo sería una ley de naturaleza objetiva es incompatible con la segunda teoría de la contradicción de Marx para la cual sólo la lucha revolucionaria del sujeto colectivo (la clase obrera) constituido en virtud de las N radicales y la praxis revolucionaria garantizan el paso a la sociedad futura y su realización. El comunismo se sigue de la segunda teoría de la contradicción de Marx no menos necesariamente que de la primera. También en este caso Marx ha objetivado el deber, pero no en ‘ley natural’ sino en deber colectivo... Pero a su vez el deber colectivo se realiza necesariamente, puesto que el propio ‘cuerpo social’ capitalista genera inevitablemente las N radicales y sus portadores” (p.102).
Heller señala que no es una prueba contra la teoría el hecho que en el tiempo de Marx las N radicales no se habían actualizado (o al menos no masivamente), lo que obligó a Marx a construirlas; en la primera parte de los años setenta somos testigos del surgimiento de ‘tales N radicales’; y que no disminuye en nada la grandeza de Marx que su portador no sea (o no exclusivamente) la clase obrera.
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Dinero
Dinero
El sustituto de Carstens
Slim no tiene interés en ser candidato el 18
Se hacen bolas con el salario mínimo
Enrique Galván Ochoa
E
l pastel de aniversario que obsequió Agustín Carstens a Peña Nieto ayer, primero de diciembre, no llevaba cuatro velitas, sino su renuncia al cargo principal del Banco de México. Circulan tres versiones que la explican, y la verdadera: 1) la del propio Carstens dice que se va porque aceptó el puesto de gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Suiza; 2) su incomodidad por la designación de Alejandro Díaz de León como subgobernador, y 3) su renuencia a seguir perteneciendo al equipo de uno de los gobiernos más corruptos de la historia reciente. Sin embargo, la verdad podría hallarse en la frustración de Carstens respecto de la política hacendaria y fiscal de Peña Nieto: se hartó de recomendar contención y disciplina en el gasto y de que no le hicieran caso.
¿Quién será el personaje que acepte desafiar los tormentosos días que siguen? Se mencionan varios nombres: 1) el primero que surge en la mente de muchos es el de Luis Videgaray, robustecida su imagen por el melate de Trump; 2) Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, antes subsecretario de Hacienda y también director de estudios económicos en el Banco de México. Tendría que reformarse la ley que establece que debe ser mexicano por nacimiento, ya que Werner, aunque nacionalizado, es oriundo de Argentina; 3) el recién designado subgobernador Alejandro Díaz de León, hasta fecha reciente director del Banco Nacional de Comercio Exterior, cargo al que llegó gracias a Videgaray; el ex gobernador Guillermo Ortiz y el ex secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, pero no cumplen con el requisito de edad (menos de 65 años). Otros mencionables del establo de Hacienda son Miguel Messmacher, Gerardo Rodríguez y Alonso García-Tamés.
Trump no es tan malo como lo pintan
Carlos Slim dio una entrevista exclusiva a Bloomberg en los entretelones del foro de ayer. Vale repensar algunas de las ideas que externó.
–Los estadunidenses deberían estar más preocupados por Trump que los mexicanos, debido a que sus políticas podrían costar a Estados Unidos su liderazgo mundial.
–La presidencia de Trump será buena para México si su administración logra alcanzar su meta de acelerar el crecimiento del PIB y estimula a los consumidores para que gasten más.
–Slim cumplirá 77 años el próximo mes de enero. ¿Tiene planes en el terreno político, como otros millonarios, de los que Trump podría ser el prototipo? Nop. Descartó la posibilidad de postularse como candidato a la Presidencia en 2018 y para cualquier otro puesto de elección popular.
–Señaló que estaría dispuesto a invertir en Cuba si dicho país se abre al mundo.
–Sobre el nivel de tipo de cambio peso-dólar, dijo que un peso débil hace más baratas las inversiones en el país.
Sip. Pero también, don Carlos, el minipeso debilita el poder de compra de los consumidores. Dese una vuelta por algunos Sanborns y verá cómo ha bajado su clientela.
Nuestros héroes
Los paisanos siguen siendo uno de los principales pilares de la economía nacional. Entre enero y octubre enviaron a sus familias 22 mil 258 millones de dólares, 7.6 más que en 2015. Y tal vez este diciembre girarán más dinero, porque es Navidad, pero también por las amenazas de Trump de aplicar un impuesto especial a las remesas.
Bronco, mala copa
La industria de vinos y licores anuncia un frente común para oponerse a la propuesta de un nuevo impuesto estatal en Nuevo León promovido por el PRI y Movimiento Ciudadano. Quieren gravar todas las bebidas alcohólicas, excepto la cerveza; le sacan a enfrentarse a los dueños de FEMSA. Contradicen el compromiso del gobierno federal de no aumentar impuestos en lo que resta del sexenio. Desde 2014 las bebidas alcohólicas se encuentran gravadas a escala federal por una tasa de 53 por ciento de IEPS, que aunada a la tasa del IVA y a la forma de aplicarlo resulta una carga fiscal de 77.48 por ciento de su valor. Deveras el gobernador Bronco Rodríguez Calderón tiene mala copa.
Ombudsman social
Asunto: se hacen bolas con el salario
Alguien dijo ayer que el salario mínimo diario, al subir a 80.04 pesos, representa un aumento de 15 por ciento respecto del salario actual de 73.04. Si Don Pitágoras no me falla, el aumento es de 9.58 por ciento. Por otro lado, habrá gran confusión con lo que hizo la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos. Dijo que habrá un aumento de 3.9 por ciento al salario actual, que quedaría en 75.89 pesos y además habrá un aumento fijo, no porcentual, de 4 pesos adicionales, para quedar en los 80.04 ya comentados. ¿Con cuál de los dos montos calculará el IMSS el aumento de las pensiones para 2017?, entre otras muchas dudas e interpretaciones que surgirán. Ojalá no sea como siempre, para pasar a perjudicar al trabajador.
R: Es que aparte de que no saben ler tampoco saben escreber.
Twitteratti
Aún no es presidente y Trump ya le dobla las manitas fácilmente a las empresas estadunidenses. #Carrier no instalará planta en México.
@GuillermoElias
La buena es que se le acaba el fuero a Javier Duarte y a Flavino. La mala, que ya tendrá fuero Miguel Ángel Yunes.
Maribel Núñez @maribelnucruz
Carstens ya se bajó del barco; eso significa que le pegamos al iceberg, bien y bonito.
Guevs @r2rog
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La guerra racial, el capitalismo y la ideologia
La guerra racial, el capitalismo y la ideología (EU)
Maciek Wisniewski *
H
ace unos meses, analizando el ascenso de Trump, Franco Bifo Berardi apuntaba que el causante de ello era el mismo truco que una vez usó Hitler [las comparaciones entre ambos son erróneas, pero la similitud en cuestión, correcta] ( Verso blog, 3/6/16). A los alemanes empobrecidos y humillados por la agresión financiera anglofrancesa posguerra (las reparaciones) Hitler les dijo: “¡no sois ‘trabajadores-perdedores’ [explotados/desempleados]; sois ‘arios-ganadores’!” Este cambio de autopercepción y sustitución de la solidaridad gremial (socialismo/comunismo) por la particularidad racial (nacionalsocialismo) es la misma táctica que hoy –en tiempos de la política identitaria– usan Trump y la extrema derecha en Europa. A la gente empobrecida y humillada por la agresión financiera multinacional poscrisis (la austeridad) y las décadas del neoliberalismo le dicen: “no sois trabajadores derrotados, sois ‘raza blanca’ que se levantará de sus rodillas”.
2. También para Zygmunt Bauman, el secreto de la victoria de Trump –que en su momento descartaba Bifo...– estaba en casar la política identitaria con la “ansiedad (angst) económica” que consumía a lo que queda de la clase trabajadora y media –condensando incluso todos los aspectos de su inseguridad existencial–, ofreciéndoles un arreglo rápido a su sufrimiento: la expulsión de los –étnicamente diversos– migrantes (l‘Espresso, 11/11/16).
3. Del mismo modo que Mike Davis llamó a resistir la tentación de sobreinterpretar la llegada de Trump como el 18 de brumario o el 1933 [norte]americano y mirar a EU y las cifras de estas elecciones (The Jacobin, 16/11/16), Vijay Prashad trazó las raíces del lema Make America great again –con su inherente racismo: hoy el país sufre, y florecía cuando los blancos estaban en control– a la política estadunidense: casando la retórica de Franklin D. Roosevelt durante la Gran Depresión de los 30, que prometía dar la voz a los olvidados, con la de R. Nixon, que tras los disturbios raciales de 1968 hablaba de una mayoría silenciosa –los blancos que lamentaban el fin formal del racismo (¡sic!)–, Trump pintó la imagen de un olvidado alienado económicamente y racialmente dirigiendo el resentimiento por el carril cultural contra los migrantes y minorías étnicas responsables por la desaparición de los empleos (Alternet, 9/11/16).
4. A la contranarrativa de Hillary Clinton/Obama de que America was already great, los votantes de las regiones abandonadas desde el clintonismo (fly-over country) y arrasadas por la desindustrialización y la globalización (rust belt), inclinándose por Trump, dijeron no tanto: muchos se identificaban con su racismo y misoginia apuntadas a las dos principales figuras demócratas, pero otros (swing-voters) se tapaban las narices y votaban desde lo económico.
5. Thomas Frank –que en What’s the matter with Kansas? (2004) demostró cómo los trabajadores blancos acabaron apoyando a conservadores cuyas políticas económicas eran opuestas a sus propios intereses, y en Listen, liberal (2016), cómo liberales abandonaron a la clase trabajadora– señaló la negación suicida, el moralismo elitista y el desprecio clasista/racista de los propios demócratas: Clinton asumía que los trabajadores no apoyaban a Trump, y si lo hacían era sólo por su racismo irracional; así les negaba la capacidad de analizar/saber de dónde venía su pobreza, los juzgaba de antemano y los descartaba por racistas y deplorables (subestimando su voto de protesta). “Pero su rabia –subraya Frank– era muy racional, aunque Trump sea su vocero dudoso [falso]” (The Guardian, 9/11/16).
6. Naomi Klein ya lo predijo: los liberales culparían a todo por la derrota de H. Clinton –desde la FBI hasta el racismo– para no mencionar el neoliberalismo (desregulación, privatización, austeridad, libre comercio) y la ultrarica clase de Davos (cuyo miembro y candidata era Hillary). “Mucha gente está sufriendo y Trump le habla a este sufrimiento; lo hace atacando a gente de color y migrantes; demonizando a musulmanes y degradando a mujeres, pero el ‘neoliberalismo de élite’ no tiene nada que ofrecer a este dolor: es su causa” (La Jornada, 10/11/16).
7. ¿Es clase o raza [y género]? Es todo a la vez, aunque la solidaridad y organización deben partir desde la primera (racismo y sexismo han sido históricamente herramientas de división en la fábrica y hoy –en tiempos del identitarismo– lo siguen siendo también en sus afueras). Lo entendió el reverendo J. Jackson cuando buscaba en los 80 la nominación presidencial; interrogado en Baltimore, el gran centro industrial, como conseguiría el voto de un obrero blanco, dijo que haciéndole ver que tiene más en común con un obrero negro por ser los dos obreros, que con su jefe por ser blanco.
8. Si –aparte de ser herramientas del empoderamiento– la raza [y/o género] ya servía[n] para dividir (el capital), manipular (Trump) o empujar la narrativa del mal menor (H. Clinton), ahora sirve(n) también para el lavado de errores: para los liberales, la única explicación aceptable de rechazo a las bondades de la globalización es racismo [y sexismo], que tapa la historia de cómo era posible que Trump lanzara su guerra racial (neoliberalismo) y mantiene su llama.
9. Jodi Dean: la política identitaria en estas elecciones apuntaba –de ambos lados– a la continuación, no abolición del capitalismo; su versión liberal suprimiendo la historia del anticapitalismo radical negro y feminismo comunista demolía, no fomentaba la solidaridad, mientras la diversidad que defendía era sólo la de los exitosos/celebrities multiculturales; la inclusión de trabajadores en ella era guerra de clases que a la vez blanqueaba y vilipendiaba al resto de la clase trabajadora para legitimar las mismas políticas que hacen sufrir a la gente de color (Verso blog, 26/11/16).
10. Según Bifo, la guerra entre el globalismo neoliberal y el nacionalismo antiglobalista nos llevará a una tragedia. Igual y sí. Pero igualmente trágico era que –tras décadas del neoliberalismo– la única elección en el país más desarrollado del mundo fue entre las guerras imperiales afuera (H. Clinton) y la guerra racial en casa (Trump). O nos salva la izquierda capaz de articular las ansiedades modernas desde la solidaridad y lo universal, o sálvese quien pueda.
*Periodista polaco
Twitter: @periodistapl
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Fidel y la congruencia politica
Fidel y la congruencia ética
Gilberto López y Rivas
E
l estudio comparado de las revoluciones contemporáneas en América Latina muestra que a mayor apego de sus militantes a los principios que dan origen al movimiento y mayor congruencia ética de sus dirigentes, mayor también el desarrollo y la consolidación de esos procesos. En el caso de la revolución cubana, el factor ético esta presente desde la lucha contra la dictadura de Batista y ha sido recurrente a lo largo de los más de 50 años de su triunfo. Para la generación de aspirantes a revolucionarios que nacimos en los años 40 del siglo pasado, Fidel Castro se constituyó en un guía, pero no a la manera del Gran Timonel, o de los dirigentes religiosamente venerados de Corea del Norte, sino como un pedagogo de la revolución triunfante, del antimperialismo, de la soberanía recobrada frente a Estados Unidos, del rescate de una nación desde lo popular, del internacionalismo practicante y, sobre todo, de la coherencia ética.
En ese sentido, una de las mejores y emotivas semblanzas de Fidel que recuerdo fue la intervención de Felipe Pérez Roque durante el coloquio internacional Memoria y futuro: Cuba y Fidel, en noviembre de 2006, con motivo de su cumpleaños 80. El contexto de esta reunión fue la súbita e incierta enfermedad del comandante. En esta alocución de Felipe, con una emoción personal visible, torrente de sentimientos, afirmó el orador, identificó cualidades de Fidel, que han terminado siendo cualidades de la revolución y del pueblo cubano: 1. Su concepto de la unidad como precondición del triunfo, desde su modestia, desde su capacidad de escuchar a los otros, desde su capacidad de convencer, persuadir y no imponer o dictar la construcción de la unidad. 2. La ética como razón de Estado, que no asume la idea de que el fin justifica los medios, que no acepta que los revolucionarios torturen o asesinen, que los guerrilleros confisquen a los campesinos, que no imita los métodos de los enemigos. 3. El desprendimiento por las cosas materiales, los homenajes, las vanidades; la solidaridad entregada como deber y no como arma de influencia política o instrumento del beneficio propio. 4. La coherencia en los principios, y los principios por encima de los intereses. 5. El ejemplo personal; no pedir lo que no se está dispuesto a hacer antes. 6. Asumir las responsabilidades con derecho a más sacrificios y restricciones, y no a prebendas y canonjías. 7. La verdad como arma y condición para ser respetado. 8. La sensibilidad de sentir por los otros, el dolor o la angustia de otros; 9. La modestia, la ausencia de vanidad como aspiración de los revolucionarios; refirió Felipe que Fidel nunca afirmó: no, esta persona no está a mi nivel para discutir conmigo. 10. El afán de leer, estudiar, aprender. 11. El rigor personal, el deber con sus responsabilidades, de que las cosas salgan bien porque es el compromiso con el pueblo, con la causa que estamos defendiendo. 12. La derrota no es tal hasta que no es aceptada; de que siempre existe la posibilidad de revertirla. 13. La aspiración a la justicia para todos, sin fronteras, como causa universal. 14. La fuerza de las ideas, la convicción de que una idea justa puede más que un ejército. 15. Nunca dejar de sentirse un ser humano capaz de ponerse en el lugar de otro, comprender por lo que pasan los demás. Y Felipe anotó otra de las cualidades de Fidel: 16. La ausencia total de odio hacia cualquier persona. Odio profundo hacia la injusticia, la explotación, la discriminación racial o de cualquier naturaleza, pero no hacia las personas, aun si son o han sido sus enemigos.
Asimismo, hay discursos memorables de Fidel, que muchos de nosotros recordamos por su profundo contenido ético, como el célebre alegato denominado: La historia me absolverá: Señores magistrados: ¿Dónde están nuestros compañeros detenidos los días 26, 27, 28 y 29 de julio, que se sabe pasaban de sesenta, en la zona de Santiago de Cuba? Solamente tres y las dos muchachas han comparecido. ¿Dónde están nuestros compañeros heridos? Solamente cinco han aparecido: el resto los asesinaron también. Las cifras son irrebatibles. Por aquí, en cambio, han desfilado veinte militares que fueron prisioneros nuestros y que, según sus propias palabras, no recibieron ni una ofensa. Por aquí han desfilado treinta heridos del Ejército, muchos de ellos en combates callejeros, y ninguno fue rematado. El discurso al triunfo de la revolución el 2 de enero de 1959: “Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad ni por la ambición, porque como dijo nuestro apóstol: toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz, y no hay satisfacción ni premio más grande que cumplir con el deber, como hemos estado haciendo hasta hoy y como lo haremos siempre”. El trascendente discurso en que se rindieron honores fúnebres a los caídos luchando contra la invasión mercenaria de Playa Girón y en el que se proclama el carácter socialista de la revolución cubana. Compañeros obreros y campesinos, esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida. El discurso ante la crisis de octubre, cuando muchos mexicanos, al igual que cuando Playa Girón, hicimos colas para alistarnos para defender a Cuba y su revolución; en esa ocasión Fidel afirmó: Poseemos proyectiles morales de largo alcance que no se pueden desmantelar ¡y no serán desmantelados jamás¡ Quién no recuerda la pieza oratoria pronunciada en el Estadio Nacional de Santiago, en Chile, a un año del gobierno de la Unidad Popular, en el que Fidel advierte proféticamente sobre los peligros del fascismo: No hay nadie más anticonstitucional, más antilegal, más antiparlamentario y más represivo y más violento y más criminal que el fascismo.
Para quienes acompañamos a Fidel y a su pueblo por estos más de 50 años de revolución, en la solidaridad, la fraternidad, las luchas paralelas por transformar nuestras propias realidades; en las represiones y las victorias, las duras y las maduras, Cuba será por siempre un referente de digna resistencia y luchas con profundo significado histórico, y Fidel es y será por siempre el dirigente que estuvo a la altura de su pueblo y su revolución, de los pueblos y revoluciones del mundo entero. ¡Hasta siempre, comandante!
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"Apuntes sobre la crisis del capitalismo estadounidense
“Apuntes sobre la crisis del capitalismo estadounidense” (I)
Sergio Barrios Escalante
23/11/2016
Introducción: Contextos históricos y teóricos
Como todos sabemos, desde hace décadas el capitalismo estadounidense está en crisis. En lo que no todos estamos de acuerdo es en la valoración del grado de su profundidad y alcance.
Ello se explica en gran parte debido a que la economía de EEUU ha podido superar con éxito la mayoría de sus dificultades más significativas (1928/29; 1968; 1992), excepto la más reciente de ellas, la del 2007/8, producto de lo cual se tienen ahora estos inesperados “coletazos” (el triunfo electoral de Trump y el retorno de la retórica ultra-derechista, racialmente supremacista y xenófoba).
Y, precisamente, el hecho mismo de que Estados Unidos no haya terminado de resolver totalmente la crisis del 2007/8 (pese a un relativo mejoramiento de su actual desempeño macroeconómico y cierto descenso del desempleo), sumado a los recientes y telúricos acontecimientos en su vida política nacional (por citar tan solo dos aspectos notorios), nos inclina a pensar que el largo ciclo de adversidades económicas de esta potencia mundial está lejos de terminar.
Y atado a lo anterior, diremos también que el conocimiento científico, al igual que la economía, también tiene sus ciclos. Lo expreso debido a que los más recientes y telúricos acontecimientos económicos y políticos en Estados Unidos y otras regiones del capitalismo avanzado, nos compelen a echar mano del instrumental de análisis e interpretación social más confiable por su rigurosidad.
En concreto, me refiero al instrumental teórico de la economía del marxismo clásico y neo-clásico, cuyas principales categorías analíticas cayeron en desuso a partir del auge de la oleada neoliberal a fines de los años ochenta e inicios de los noventa, oleada que en gran parte intentaba vendernos la ilusión de un capitalismo triunfante y para siempre sin sobresaltos. A mi juicio, ese instrumental hay que re-utilizarlo.
Arsenal teórico de economistas e historiadores relevantes: algunas de sus categorías analíticas centrales:
Aparte de su enfoque ultra-conocido (y el más odiado y vilipendiado de todos), de “lucha de clases”, Karl Marx desarrolló la categoría analítica de “crisis general del capitalismo”, en particular, mediante el análisis global (y en algunos aspectos, bastante detallado), de las agudas contradicciones de sus principales dinámicas y esferas funcionales.
Al parecer, a pesar de la orgía neoliberal y su retórica ampulosa del supuesto fin de la historia y del fin de los conflictos de clase, dogmas amplia e impunemente propalados en aulas universitarias y medios de comunicación en las últimas décadas, ambas categorías tienen sin duda alguna plena vigencia.
Por un lado, las crisis de carácter general del capitalismo, tanto estadounidense como mundial, no han cesado ni en intensidad, profundidad ni en extensión. En esencia, tal y como Marx las categorizó, siguen siendo crisis en gran medida producto de la concurrencia simultánea de dos fenómenos propios del capitalismo: sobreproducción y sub-consumo (espoleados hoy en día, por una enorme e imparable oleada de tecnificación y financierización de los procesos y circuitos económicos).
Por otra parte, el concepto de “lucha de clases”, también del mismo autor, no ha perdido vigencia. Basta con consultar recientes artículos de Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía), los análisis de Jefrey Sachs (asesor especial de la ONU), y las agudas interpretaciones de Chomsky (el más prestigiado intelectual norteamericano que no necesita presentación), para darnos cuenta de ello.
Tanto ellos como otros analistas económicos de relevancia, como Wallerstein y Piketty (1) entre otros, al analizar las principales causas de los problemas económicos de la sociedad norteamericana, coinciden en señalar la incuestionable existencia de una minúscula élite (el 0.1 % de la población total en EEUU), que acapara la mayor parte de la riqueza económica y financiera del país, en contraste con amplios sectores en creciente empobrecimiento y pauperización (2).
¿No es acaso el triunfo electoral de Donald Trump un reflejo de esa profunda fractura de clases sociales?
Schumpeter, por su parte, a quien no puede considerársele como economista marxista, sino más bien adscrito a corrientes propias del llamado “liberalismo clásico”, le debemos muy probablemente los estudios más serios y profundos sobre el carácter cíclico de las crisis en las economías capitalistas avanzadas (3).
A pesar de su moderación y conservadurismo frente a los economistas marxistas, Schumpeter exploró a fondo (en una dirección similar a la de Kondratieff), en la categoría de “crisis general”, teorizando con el apoyo de las matemáticas y las estadísticas, acerca del carácter cíclico de tales crisis, y no dudó en advertir (por sobre todo en sus últimos escritos), que la supervivencia misma del capitalismo como sistema, dependerá de su capacidad para solucionar sus contradicciones principales, a saber, su tendencia a la acumulación de riqueza y el carácter concentrador –en pocas manos- de ella.
Aplicado a los estudios históricos, Fernand Braudel acuñó el concepto de “Longue dureé” (“larga duración”), para analizar el desarrollo de las distintas civilizaciones, y según mi modesto criterio, su importancia teórica y práctica radica en que dicho concepto nos permite estudiar la crisis general del capitalismo norteamericano y mundial, en un marco referencial y analítico más amplio, que sería, “la crisis de la civilización occidental”. Ello nos ayuda a ver el “bosque” sin perdernos entre los “árboles” de la cotidianidad local y regional.
En este mismo orden de ideas, de la misma manera como “empalman” las categorías conceptuales de “crisis general” de Marx, con el de “crisis cíclicas” de Schumpeter, de igual manera se logra lo mismo con el concepto de “longue durée” (“la larga duración”) de Braudel y el de “franja transicional” de Wallerstein.
Para este último autor, a grosso modo, una “franja transicional” constituye un lapso histórico bien diferenciado, cuyo inicio o final marca la pauta para el comienzo de una nueva fase histórica, principalmente en la vida económica y política de una sociedad.
Wallerstein no lo dice de manera directa en ninguna de sus obras, pero es evidente que nos sugiere la visión de un sistema capitalista sumergido en una “franja” de ese tipo. Esto, en términos históricos significaría, según mi entender, que al menos el capitalismo norteamericano se encuentra en una fase decisiva para su sobrevivencia.
Aunque, como decía Hobsbawm, nadie sabe a ciencia cierta qué es –y cómo es- lo que viene después (4).
Notas empleadas:
Autor del conocido estudio: “El capital en el siglo XXI”.
De Stiglitz leemos por ejemplo; “Durante las tres últimas décadas, las reglas del sistema económico de Estados Unidos han sido escritas de manera que están solo al servicio de unos pocos que se encuentran en la parte superior, perjudicando a la economía en su conjunto, y especialmente al 80 por ciento en la parte inferior” (“¿Qué necesita la economía estadounidense que Trump haga?: Joseph Stiglitz, El Periódico, Guatemala, 20/11/2016, pp.14-15).
Schumpeter, quien en su libro “Capitalismo, Socialismo y Democracia”, se preguntaba si el capitalismo sobrevivirá, distinguía al menos 3 grandes ciclos en la evolución económica del capitalismo (desde los inicios de la “Revolución industrial” -1787- hasta los inicios del “Gran Krash” en 1929); “Business Cycles”, A Theoretical, Historical and Statistical Analysis of the Capital Process”, Joseph Schumpeter; McGraw-Hill Co., New York, 1939.
“Sabemos que, más allá de la opaca nube de nuestra ignorancia y de la incertidumbre de los resultados, las fuerzas históricas que han configurado el siglo (XX) siguen actuando. Vivimos en un mundo cautivo, desarraigado y transformado por el colosal proceso económico y técnico-científico del desarrollo del capitalismo que ha dominado los dos o tres siglos precedentes. Sabemos, o cuando menos resulta razonable suponer, que este proceso no se prolongará ad infinitum. El futuro no solo no puede ser una prolongación del pasado, sino que hay síntomas internos y externos de que hemos alcanzado un punto de crisis histórica” (“Historia del Siglo XX”; Eric Hobsbawm; Crítica, Barcelona, 1995).
Sergio Barrios Escalante
Científico social e investigador independiente. Editor de la Revista RafTulum y activista por los derechos de la niñez y la adolescencia en el Proyecto ADINA. https://revistatulum.wordpress.com/
http://www.alainet.org/es/articulo/181892
Ante que coyuntura nos encontramos
Ante qué coyuntura nos encontramos
Wim Dierckxsens, Walter Formento
29/11/2016
Parece que hemos entrado en el Imperio del Caos, entendido como lo que resulta de la negativa a aceptar el propio declive hegemónico. Parece que Obama lidió con la decadencia de Estados Unidos, como Gorbachov en la ex URSS. Con la paliza que recibieron los Demócratas en EE.UU., los perdedores principales son los globalistas, con los banqueros de Wall Street (City Bank, Barclays, los Rothschild, etc.) y sus empresas transnacionales que operan en los países emergentes así como los principales medios masivos bajo su control (CNN, etc.). Con la pretensión de California, Hawai y Puerto Rico de separarse de la Unión de Estados parece anunciarse incluso la Perestroika en Occidente. Las tendencias nacionalistas amenazan también la desintegración de la Unión Europea y se vislumbra un retorno al proteccionismo y nacionalismo que ya no es expansivo sino defensivo. Al retroceder los tratados de libre comercio global empujados por Obama (ATP, el TTIP y TISA), una profunda crisis y choque de intereses se profundiza a lo que ya observábamos desde 2008, y se manifiesta en la superficie como un proceso de des-globalización que se pone en marcha.
Es preciso saber que en Estados Unidos existe un Estado profundo o gobierno de sombra. Así como Clinton sufrió un ataque del Estado Profundo, en la recta final de las elecciones, cuando el FBI presentó nuevos correos electrónicos relacionados con el mal manejo de información clasificada, también Trump puede ser comido por el omnipotente ´Deep State´ e incluso antes de asumir la presidencia. Ya seis miembros del Colegio Electoral estadounidense, han anunciado que no tienen intención de votar en línea con los resultados pero hacen falta 21 para evitar que Trump asuma la presidencia. Todo sucede en un paisaje económico con alto riesgo de otra crisis financiera mundial que es verdadero marco que ordena las jugadas y contra-jugadas. Si Trump asume la presidencia las tasas de interés subirán porque necesita dinero rápido para su proyecto de invertir un millón de millones de dólares en infraestructura. Es un proyecto que constituye un genuino nacionalismo neo-keynesianismo anti-oligarquía global neoliberal que tiene por fin la des-globalización. Algo que sabemos es imposible, porque de la crisis del unipolarismo financiero continental nafta se sale por el Unipolarismo financiero global o por el multipolarismo universal Brics y el universalismo ecuménico humanista.
Con aumento en las tasas de interés, en el entorno de una inmensa pirámide invertida de crédito y deudas, otra gran crisis financiera global se pondrá en marcha y será 10 veces mayor que la del 2008. La nueva política económica no podrá evitarla, pero los globalistas sí podrían hacerle responsable a la administración Trump por el caos que resulte de ello. En semejante coyuntura el capital financiero globalista (el verdadero responsable de la especulación financiera y su burbuja) se presentará como los salvadores del caos global. Ante la tesis que los nacionalismos solo generan caos, racismo, xenofobia y hasta fascismo, “operan” para imponer un nuevo orden en el mundo, con un proyecto del Estado Global que estaría por encima de las naciones e incluso por encima de los EE.UU. Para lograr su cometido no se puede descartar en este contexto un golpe, la ley marcial para no mencionar la eliminación física del nuevo presidente.
Lo prioritario en este contexto es lograr que se conserve la paz. No se olvide que ahora, que si algo se rompe, estamos en pie de guerra, todos contra todos. No está claro que exista una red de seguridad internacional. Y ni Trump ni nadie puede estar seguro de que no la necesitará. La salida más sensata en el momento parece ser ir por un nuevo orden multipolar con diferentes regiones en el mundo sin guerra. La paz mundial tiene también su precio cuando China y Rusia, deberían ser solidarios y ayudar incluso a Estados Unidos a salir de su crisis civilizatoria y ya no solo económica. En un mundo multipolar más proteccionista se erosiona el comercio internacional. La suma de las cuentas nacionales daría negativa, habrá decrecimiento económico a escala mundial, y sin perspectiva que habrá crecimiento en el futuro. Tal vez se anuncia una nueva era de decrecimiento estructural sin otra salida que la lucha social por otra civilización donde la re-producción de la vida colectiva está en el centro de nuestros valores y para lograrlo hemos de dar vida colectiva a las cosas que producimos. Solo así también podamos devolver la vida a la naturaleza y saber ser parte de ella.
25 de noviembre de 2016; 11 p.m.
http://www.alainet.org/es/articulo/182037
Fidel mantenia el eje de la revolucion por encima de otra consideracion
Fidel mantenía el eje de la revolución por encima de cualquier otra consideración
James Petras
La Haine
Recuerdo su visita a Chile en 1972 avisando al presidente Allende que debía armar al pueblo porque no creía en la transición electoral frente a la oposición del imperialismo Texto completo en: http://www.lahaine.org/fidel-mantenia-el-eje-de
Análisis de James Petras en CX36, 28 de noviembre de 2016. Escuchar: http://www.ivoox.com/james-petras-28-11-2016-audios-mp3_rf_14190422_1.html
Chury: Sobre la muerte de Fidel Castro de lo que ha habido mucha información. Pretendíamos arrancar con una reflexión.
Petras: Debemos empezar con la vida de Fidel Castro, un gran internacionalista primero, apoyando las luchas con hechos, voluntarios en Angola, Mozambique y en el sur de África, derrotando al ejército blanco de África del Sur y eso era una gran victoria. Y antes de eso, estableciendo por primera vez la capacidad de América Latina de defenderse de los ataques directos del imperialismo norteamericano con la derrota contundente de los mercenarios que invadieron Cuba en el año 1961.
Yo recuerdo claramente, porque nos estábamos preparando para ír Cuba a defenderla, pero nos informaron en México que debíamos quedarnos en el país y hacer el apoyo de la revolución desde allá, haciendo marchas y movilizaciones.
Recordamos también cómo la asesoría muy sabia de Fidel durante su visita a Chile en el año 1972 avisando al presidente Allende que debía armar al pueblo porque no creía en la transición electoral frente a la oposición del imperialismo. Desafortunadamente los chilenos no escuchaban la palabra y la inteligencia de Fidel y cayeron en un golpe.
Hay otro hecho que debemos reconocer, a pesar de 630 esfuerzos de asesinar a Fidel Castro por la CIA y sus asesinos, no tuvieron éxito. Fidel derrotó todos los esfuerzos de la CIA de atacar y aterrorizar a los pueblos de Cuba. Digo pueblos porque Fidel integró Cuba entre los afrocubanos, los mulatos cubanos y todos los diferentes grupos que vivían en Cuba.
Y debemos reconocer su famoso discurso sobre la ecología 50 años atrás, recordamos también en Fidel la idea de unificar los países no alineados y formar un liderazgo para más de 80 países en el mundo. Y esas todas son expresiones del internacionalismo.
Debemos reconocer cómo EEUU trata de derrocar la revolución a partir de represalias económicas canalizando sus esfuerzos en paralizar las importaciones y exportaciones. Cuba responde muy inteligentemente con Fidel, abriendo relaciones con Rusia, China y los demás países progresistas.
Y entiende Fidel también cuando Rusia y China cayeron en conflicto, decía que no iba a tomar partido por uno o el otro. Podríamos reconocer que todos los esfuerzos de sabotear la revolución con embargos, bloques, no tenían éxito. Fidel supo cómo vincularse con Rusia, cómo mantenerse en un estado de emergencia cuando Rusia cayó. Ningún otro país socialista en Europa y Asia pudo mantenerse frente a la caída del socialismo en la URSS. Y la transformación de China en un país capitalista tampoco tuvo un impacto sobre Cuba.
Y recuerdo últimamente los escritos de Fidel, criticando las modificaciones liberales que han introducido en Cuba. Fidel siempre era la conciencia de la revolución socialista apoyando y discrepando con las medidas tomadas últimamente en Cuba. Manteniendo la importancia del eje de la revolución por encima de cualquier otra modificación y adaptaciones al mercado que han introducido en el último período.
En otras palabras, desde la revolución doméstica, las luchas contra el imperialismo y también el internacionalismo. No tenemos ningún ejemplo anterior de tanta envergadura. Ni Lenin, ni Ho Chi Minh, ni Mao Tse Tung estaban a este alcance.
Y debemos reír frente a los pequeños grupúsculos en Miami que han decidido festejar en la calle comiendo sus propias defecaciones. Yo no creo que tenga mayor importancia, más allá de la publicidad que reciben de los medios de comunicación dirigidos por el imperialismo. El Wall Street Journal, New York Times están tratando de poner lodo sobre la memoria de los pueblos,.Pero frente a estos ataques escandalosos podemos citar cientos de millones de personas en el mundo que están manifestándose en apoyo, respeto y gran homenaje a Fidel.
No saben que los pocos cubanos, y digo pocos porque las encuestas que tenemos indican que más del 65% de los cubanos exiliados, más que nada la segunda o tercera generación, rechaza el festejo. Quieren mantener y profundizar las relaciones con Cuba, y eso no se escucha, sólo se miran las fotografías de algunos locos sueltos que están emborrachándose en las calles de Miami buscando un pretexto para emborracharse y celebrar uno de los grandes, celebrar el muerto de los mejores representantes de la conciencia de humanidad en el mundo.
Chury: Quería consultarte sobre la actual relación de Filipinas con EEUU y en qué camino está.
Petras: En la primera instancia debemos reconocer que el nuevo presidente Duterte ha declarado que Filipinas ya no es una colonia norteamericana. Ni neocolonia, ni colonia, ni cualquier otra cosa que indique la dominación norteamericana. Ha declarado la independencia, ha declarado que va a profundizar relaciones con China y Rusia y cualquier otro país.
Y segundo, ha dicho que va a movilizar al pueblo, la policía, el ejército contra los grandes traficantes de narcóticos y drogas que sirven como unos lúmpenes que apoyan el sistema neocolonial. Y por eso Obama y otros lo critican.
Y el presidente Duterte no se come la lengua, dijo que Obama es un hijo de... Podríamos decir que Duterte ha empezado a tomar algunos pasos hacia la independencia. Y eso implica que va a dejar de permitir que los aviones y la Marina norteamericana usen Filipinas como un trampolín para atacar China. Eso es un gran golpe.
Ya han anunciado que van a terminar los ejercicios conjuntos entre el ejército filipino con el de EEUU. Son sólo los primeros pasos y el presidente tiene que mirar atrás porque el ejército filipino y los generales eran entrenados por EEUU. Y entendemos que la oligarquía de Manila, de Filipinas, sigue organizando golpes para tumbar al gobierno.
Pero Duterte tiene enorme apoyo popular y las medidas que ha anunciado tienen respaldo de más del 90% de la población. Entonces, un golpe podría precipitar una guerra civil y no creo que los oligarcas puedan derrotarlo en estas circunstancias. En otras palabras EEUU está perdiendo influencia en Asia.
Chury: Petras, parece ser, por las noticias, que el Transpacífico no tiene el apoyo de Donald Trump.
Petras: Sí, es cierto, Donad Trump dice que va a terminar con el tratado Transpacífico, el Transatlántico y renegociar los acuerdos binacionales. Es decir, no está en contra del comercio entre EEUU y los países de Asia y del Pacífico, lo que quiere hacer es renegociar. Y cada acuerdo podría mejorar las condiciones de la industria y las exportaciones norteamericanas. En otras palabras, ha adoptado una concepción nacionalista en este sentido, pero no excluye acuerdos.
Y debemos tomar en cuenta que muchas de las declaraciones de Trump son discursos de campaña y vamos a ver en qué grado va a cumplirlas, porque hay miembros del nuevo equipo que son liberales y buscan mejorar los tratados. Entonces, podríamos decir que lo que dijo Trump antes de las elecciones no necesariamente implica que lo va a hacer.
Ahora, están pendientes los acuerdos entre China y Uruguay. Tabaré Vázquez está en negociaciones con China, que es el principal mercado para las exportaciones de lana y agricultura de Uruguay. Quieren profundizar y extender los lazos. El problema es que sigue el viejo patrón de exportación de materias primas, lo que hizo antes y ahora con China. No sé en qué grado va a mejorar la economía uruguaya simplemente asociándose con China como en el pasado con los europeos y los otros socios del Mercosur. Concentrarse en la madera, la celulosa y otras materias primas, no es en ningún sentido adecuado para las necesidades de un país soberano.
www.radio36.com.uy. Extractado por La Haine
Fuente: http://www.lahaine.org/fidel-mantenia-el-eje-de
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