EL DELFÍN

Este es un espacio para la difusión de conocimientos sobre Ciencia Política que derivan de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.

lunes, 2 de mayo de 2016

Producto, precios y empleo

Producto, precios y empleo León Bendesky
E n el desempeño de la economía hay una constante referencia a un conjunto de mediciones, tres son predominantes: producción, precios y empleo. De estas se derivan las decisiones de los agentes privados (familias y empresas) y del gobierno. Hay una batería de indicadores calculados de manera periódica para exhibir la evolución de la economía. Su utilidad se sustenta en el reconocimiento de que tal información sea buena. Se trata, pues, de una convención que sirve, además, para establecer un diálogo social que, para ser efectivo, exige un alto nivel de credibilidad. Uno de los aspectos primordiales es la carestía. Este concepto admite dos acepciones. Uno tiene que ver con la falta o escasez de algo, la otra con el alto precio de las cosas. El Inegi desempeña una función central en la medición del conjunto básico de la información económica. Es el que mide el cambio de los precios (el índice nacional de precios al consumidor), y ese indicador se empalma de modo inmediato con la percepción de la gente sobre la suficiencia de sus recursos. Hay periodos en los que se amplía la brecha entre la medición y la capacidad efectiva de comprar. Estamos en uno de esos momentos. La inflación registrada en marzo fue de 0.15 por ciento, en el primer trimestre del año 0.97, y de modo anual, entre marzo de 2015 y el mismo mes de 2016 fue de 2.6 por ciento. El caso es que la impresión que uno puede recoger entre distintos grupos, según su ingreso y gasto acostumbrados, es que el dinero alcanza para menos y que los precios de buena parte de la canasta de consumo total han crecido muy por encima de los índices oficiales. En el caso del empleo, la información reciente indica que la tasa de ocupación en el último trimestre de 2015 fue 4.16 por ciento, la más baja desde 2012. De modo simple se considera población desocupada a aquellas personas de 12 años y más que buscaron trabajo en el mes previo o, aun sin buscarlo están dispuestas a incorporarse inmediatamente. Más allá de los tecnicismos, este no es un dato muy específico cuando la gente no tiene de otra más que ocuparse, pues no hay sustitutos institucionales del ingreso, donde la precariedad del trabajo es característica esencial y la informalidad es predominante. Los datos del empleo formal no son concluyentes para comprender el panorama laboral. Hay una disfuncionalidad propia del mercado y otra de los mismos registros en el Seguro Social que hacen muy incierto el significado mismo del indicador. En cuanto a la medición del nivel de la actividad económica, el producto interno bruto (PIB) es un indicador cada vez más limitado para apreciar las condiciones que prevalecen. Está basado en criterios propios de la década de 1930 y con innovaciones insuficientes para caracterizar la composición y el carácter de los bienes y servicios que se producen. Un rasgo predominante de la medición del PIB, trimestre tras trimestre, se refiere al entorno para tomar decisiones cruciales de política pública. La atención dedicada al PIB no es consistente con los resultados en materia de crecimiento, de la estabilidad macroeconómica, de las condiciones en que funcionan las empresas y se generan empleos y, tampoco, en términos de la gestión fiscal. El nivel del PIB no es equivalente a los niveles de bienestar de una sociedad. Para apreciar este asunto habría que integrar las condiciones de la desigualdad económica que prevalece. No sirve tampoco para comparar un país con otro. Este indicador se creó en la época de la depresión de la década de 1930 y las exigencias de la II Guerra Mundial, con el fin de aproximarse a una medida de la capacidad de producción. Pero se ha convertido en una referencia para fijar políticas presupuestales, tasas de desempleo y metas de inflación. La transformación de los productos, las tecnologías y las formas de trabajo están cada vez más desintegradas de la medición del PIB. Lo mismo ocurre con las repercusiones ambientales, con la estructura y los valores de una sociedad. El concepto se debilita en los términos mismos de su definición y como medida del valor agregado en la economía. Un aspecto de las condiciones económicas tiene que ver con las prácticas de gestión del gobierno y su incidencia en la vida de las personas y de las empresas. La gente necesita primordialmente tener un ingreso suficiente, para eso debe trabajar y de preferencia con buenas condiciones. El empleo lo crean las empresas, no el gobierno. Ese ingreso de las familias debe alcanzar para mantenerse de modo constante, por lo que la carestía es un asunto clave. La generación de indicadores económicos tiene su propios problemas, desde la definición de los conceptos que se miden hasta la eficacia para hacerlo y presentarlos. El Inegi cumple una función central en este trabajo y es cada vez más imperioso sacarlo de su lugar en el gobierno y pasar de la autonomía técnica, que es un rasgo bastante nebuloso, a la autonomía plena y la vigilancia de la sociedad. Por supuesto hay que evitar a toda costa seguir el caso del Ife-Ine. Subir al inicio del texto

domingo, 1 de mayo de 2016

Tierra y Libertad

Tierra y libertad: luchas campesinas por la humanidad Silvia Ribeiro*
D e Palestina a Brasil, pasando por Indonesia, Sri Lanka, Mozambique, País Vasco, Kurdistán, países europeos y latinoamericanos, llegaron hasta la Amazonia más de 170 delegadas y delegados de la Vía Campesina, pescadores artesanales y otros movimientos y organizaciones sociales, a la Conferencia internacional sobre reforma agraria en Marabá, Pará, Brasil, del 13 al 17 de abril de este año. La cita tenía mucha historia, razones y urgencias, además de abrazar desde los movimientos de todo el mundo el acto de memoria y protesta a 20 años de impunidad de la masacre de 19 campesinos en Eldorado dos Carajás en 1996, crimen de Estado a favor de latifundistas y por mano de la policía militar. A 20 años de esa masacre de campesinos sin tierra, que motivó que La Vía Campesina declare el 17 de abril Día Mundial de las Luchas Campesinas, la criminalización y represión de campesinos, trabajadores rurales, defensores de territorios y derechos, incluso en regiones como Europa, sigue siendo un tema que atravesó las participaciones en la Conferencia, desde todas las esquinas del planeta. Situación más grave aún sabiendo que la lucha por la tierra y por seguir siendo campesinas y campesinos, no sólo es justa, es un aspecto fundamental de la sobrevivencia de todos, estemos en campo o ciudad, y es un elemento esencial para responder a las más graves crisis planetarias. Un 70 por ciento de los habitantes del planeta se alimentan gracias a la producción campesina, la pesca artesanal, la recolección de alimentos silvestres, las huertas urbanas. Pese a este notable aporte, solamente tienen 25 por ciento de la tierra agrícola global. (Grain, 2014, goo.gl/6uR1R7) 90 por ciento son campesinos e indígenas y hay millones de trabajadores agrícolas sin tierra. En casi todo el planeta, sufren ataques permanentes a sus modos de vida, tierras y recursos, además de políticas públicas discriminatorias, clientelares o para generar dependencia. Sus tierras, en muchos casos las que quedaron después de ser desplazados de las praderas más fértiles, siguen siendo codiciadas y arrebatadas por grandes inversionistas, sea para instalar monocultivos de granos de exportación y/o árboles, para explotar otros recursos, para abrir paso a proyectos de infraestructura, energía, ampliación especulativa de mancha urbana, para transporte para todos esos emprendimientos o hasta para especular con mercados de carbono. O deben abandonarlas porque les secan y contaminan las fuentes de agua. En todos los casos, la vida, las culturas, la enorme y esencial contribución histórica y presente de las formas de vida campesina e indígenas, parece siempre quedar en último lugar. No sólo en políticas que favorecen los intereses corporativos, también por el mito falso de que campesinos e indígenas producen poco, cuando en realidad son responsables de la alimentación de la mayoría de la población mundial. La contracara es que el sistema alimentario agroindustrial, dominado por empresas trasnacionales, ocupa la mayor parte de la tierra y usa entre 70 y 80 por ciento de todos los combustibles y agua que se usan en la producción alimentaria, contaminando con agrotóxicos suelos, aguas y la comida de todos, con enorme desperdicio de alimentos desde el campo a los hogares. Esto es el principal factor de cambio climático, aunque solamente alimenta 30 por ciento de la población mundial y emplea una ínfima parte, la mayoría en semiesclavitud o salarios miserables. Estas condiciones hacen que la lucha campesina por la tierra sea aún más importante. La conferencia de Marabá afirmó esa lucha, pero también dejó claro que su camino va mucho más allá. A partir de reflexiones y experiencias acumuladas en sus regiones, creciendo las conclusiones de su conferencia internacional de 2012 en Indonesia, plantearon nuevas metas y desafíos. Integraron a sus metas el concepto de reforma agraria popular, propuesto desde el trigésimo Congreso del Movimiento Sin Tierra de Brasil: la producción alimentaria es un tema de toda la sociedad y requiere ser asumida por todos los movimientos. La necesidad de alimentos es de todos, así como los impactos en salud, ambiente, sociales, económicos, culturales que el sistema agroalimentario conlleva. El sistema industrial es controlado por unas cuantas empresas trasnacionales que operan en todo el planeta y son un pilar fundamental del sistema de explotación global. Otros desafíos que formularon fue pasar de la lucha por la tierra a la defensa de territorios; integrar los conceptos de autonomía y soberanía alimentaria; cambiar el modelo de producción agrícola capitalista por otros basados en agricultura ecológica y campesina, cuestionando no sólo la propiedad de la tierra, sino también la matriz tecnológica que subyace al modelo capitalista; fortalecer los procesos permanentes de reflexión y formación política y teórica; desarrollar y crear medios propios de comunicación, a la par que denunciar la manipulación informativa de medios masivos; afirmar la lucha feminista, de género y por diversidad sexual; construir alianzas con otros movimientos y luchas urbanas y rurales; articularse a nivel internacional, especialmente contra trasnacionales, contra la criminalización; afirmar la solidaridad internacional en zonas de guerra como Palestina y Kurdistán. Cuando lanzaron la convocatoria de la conferencia, no sabían que coincidiría con el reality show de votos comprados en el Congreso de Brasil para esta nueva clase de golpes de Estado. La conferencia lo denunció y expresó todo el apoyo a los movimientos contra el golpe. Pero la mejor medida fue sin duda la reflexión colectiva y crítica sobre lo construido, los errores, faltas y aciertos, asumiendo un amplio espectro de nuevos desafíos. *Integrante del Grupo ETC Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe Copyright © 1996-2013 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados. Derechos de Autor 04-2005-011817321500-203.

Mexico SA

México SA Crecimiento de 0.8% Economía anquilosada De Oteyza muerde el polvo Carlos Fernández-Vega
S i, como es usual, utiliza la técnica de las migajas que tanto le gusta, los tecnócratas peñanietistas pueden presumir y salir a celebrar que en el primer trimestre (enero-marzo) de 2016 la economía mexicano creció 100 por ciento más que en el último tercio (octubre-diciembre) de 2015. Vista así, la noticia es maravillosa, aunque si se entra al detalle la desilusión es tan grande y rápida como la de los mexicanos frente a las promesas gubernamentales. Lo anterior, porque de enero a marzo del presente año a duras penas la economía nacional habría crecido –por llamarle así– apenas 0.8 por ciento respecto del trimestre previo, periodo en el que el avance tan sólo fue de 0.4 por ciento. Y, técnicamente, la diferencia entre una cifra y otra es de 100 por ciento, pero en términos prácticas no es absolutamente nada. ¿Puede un país y, sobre todo, su gente, vislumbrar un futuro promisorio (Videgaray dixit) con tan raquíticos resultados? Las cifras anteriores provienen de la estimación oportuna del producto interno bruto en México, que periódicamente divulga el Inegi, y que no son las definitivas (éstas pueden ser mayores o menores, aunque casi siempre sucede esto último), aunque sí indicativas. Si tal comportamiento se anualiza (el comparativo entre enero-marzo de 2016 con igual lapso de 2015), entonces el crecimiento habría sido de 2.9 por ciento, aunque ya todas las voces autorizadas han advertido que si bien va el PIB mexicano no crecerá más allá de 2.4 por ciento a lo largo del presente año, de tal suerte que la tasa anual promedio en el periodo 2013-2016 no sería mayor a 2.2 por ciento. Nada pues, o si se prefiere, lo mismo que a lo largo de las últimas tres décadas, con ganas de empeorar, por mucho que el inquilino de Los Pinos ofreció romper esa inercia y superar con creces (gracias a las reformas, desde luego) la mediocridad económica de los cinco gobiernos anteriores. Soñar no cuesta nada, por supuesto, pero el Centro de Investigación en Negocios y Economía (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, advierte que al cierre del primer trimestre de 2016 no han surgido cifras que permitan aseverar que el ritmo de crecimiento económico de nuestro país se incrementará significativamente durante los próximos meses. Factores externos, tales como la debilidad en la actividad industrial estadunidense, e internos, como los altos índices de ocupación en la economía informal, son algunos obstáculos que se deberán sortear para alcanzar mejores resultados. El punto aquí es que si en los pasados 33 años los seis gobiernos involucrados en el periodo no han podido sortear los obstáculos que refiere el CIEN, porque tercamente han utilizado el mismo manual, entonces difícilmente 2016 sería la excepción. En febrero pasado, detalla el centro de investigación, el Indicador Global de Actividad Económica reportó una tasa de crecimiento anualizada de 4.1 por ciento medida con cifras originales. Fue resultado de que las tres principales actividades económicas se ubicaron en terreno positivo, siendo las terciarias las de mayor crecimiento (5 por ciento), seguidas de las primarias (3.7) y las secundarias (2.6). A pesar de lo anterior, únicamente las últimas mantienen una trayectoria positiva en su tendencia, situación que limita el potencial de crecimiento de la economía. A pesar del buen funcionamiento del sector terciario, “éste podría moderar su ritmo de crecimiento durante los próximos meses debido a que las actividades comerciales –al por menor y, en particular, al por mayor– han visto erosionada su evolución. Durante febrero las ventas minoristas únicamente exhibieron un incremento marginal respecto del primer mes del año (0.2 por ciento con cifras desestacionalizadas), mientras que el desempeño de su contraparte mayorista fue deficiente, al mostrar una tasa de variación negativa (-4.6 por ciento). Por su parte, las actividades secundarias continúan mostrando signos de estancamiento afectadas principalmente por las cifras desalentadoras en materia de comercio exterior. En marzo pasado la balanza comercial de nuestro país registró un déficit de 155 millones de dólares, con lo cual el saldo deudor durante el primer trimestre de 2016 ascendió a más de 4 mil 10 millones de dólares. Lo anterior fue reflejo de que la caída de 3.8 por ciento en las importaciones con respecto a la cifra obtenida durante los tres primeros meses del año pasado, fue insuficiente para compensar el retroceso de 5.8 por ciento observado en las exportaciones. Si bien la parte petrolera ha influido en el declive de la actividad exportadora nacional, el desempeño de los productos no relacionados con el hidrocarburo comienza a mostrar un deterioro significativo afectado principalmente por los resultados de los bienes manufactureros, los cuales registraron una caída de 3.3 por ciento durante el primer tercio del año (tan sólo en marzo su tasa de variación anual fue de -6.5). Por otro lado, aun cuando la tasa de desocupación en marzo resultó ligeramente inferior a la observada durante el mismo mes de 2015 (4.2 contra 4.3), el número de personas que trabajan dentro de la informalidad es equiparable a 57.5 por ciento de la población ocupada, tan sólo 0.1 por ciento menos respecto de los datos obtenidos en enero pasado. Lo anterior no sólo se traduce en una menor productividad laboral, también implica un retraso en el desarrollo económico del país. El CIEN advierte que “resultará complicado que la economía mexicana pueda mantener su ritmo de crecimiento si únicamente se apoya en el desempeño favorable de las actividades terciarias (ahora glorificadas por el ministro del da- año). Incrementar la productividad laboral es una tarea esencial para que la industria y la economía en general alcancen mayores tasas de crecimiento, por lo que la implementación de estrategias que permitan un combate efectivo contra la informalidad laboral es una tarea que no se puede posponer por más tiempo”. Las rebanadas del pastel Finalmente el churumbel José Andrés de Oteyza mordió el polvo y, por motivos personales, dejó la presidencia de OHL México. Esa es la buena; las malas, que el personaje se mantiene impune y que llega otro igual (Juan Luis Osuna Gómez, hasta ayer vicepresidente del consejo de administración de la misma empresa); y la peor, que pase lo que pase nada detiene el brutal aumento de peajes ni las transas con el gobierno… Va un abrazo de mi tamaño para la amadísima dueña de mi sistema cardiaco, con motivo de la vela adicional en su pastel cumpleañero. Besos. Twitter: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe

Dinero

Dinero La tendencia de los electores Fuerte presencia de AMLO en redes sociales Margarita tiene seguidores en Twitter Enrique Galván Ochoa
S i votaras hoy, ¿por quién lo harías? Es el tema de la encuesta de esta semana. Nunca se había registrado un número tan nutrido de participantes. Las elecciones presidenciales apasionan. Metodología Enviamos la pregunta a los usuarios de las redes sociales Twitter y Facebook, sin limitación de ideología, lugar de residencia, etcétera; es decir, totalmente abierta. También a los miembros de El Foro México. Participaron 8 mil 500 personas, de las cuales mil 369 corresponden a El Foro, 3 mil 443 a Facebook y 3 mil 688 a Twitter. A continuación, algunos comentarios. El Foro México Voz Papal: A la gente la empobrecen para que luego voten por quienes la hundieron en la pobreza. Alex Verdal/ Puebla Votaría otro; para mí significa eso: otro. Ya no más de los mismos y broncos enzarapados tampoco. Jesús Salvador Mateos/ Ciudad de México ¡AMLObviamente! Fausto Lázaro Martínez/ Acapulco En el panorama político de México no hay otra posibilidad más que Andrés Manuel. Espero que se dé cuenta de la responsabilidad que tiene y lo que significa en estos momentos tener un gobierno honrado y creíble. Georgina Calderón/ Ciudad de México Facebook A pesar de sus desplantes, AMLO ha demostrado que puede ser la única opción para el comienzo del cambio de rumbo que necesitamos en México. Michael Martínez/ Monterrey Puedo entender que voten por cualquier candidato, incluso por el mismo de siempre, pero no puedo entender que votemos por quien nos ha traicionado una y otra vez y en la vida política. David Villegas/ San Luis Potosí Debemos analizar y ver lo viable/factible para una nueva nación que cada día va más en declive. Mario Lara Juárez/ Guerrero Hay que intentar algo nuevo. No esperes que las cosas sean diferentes haciendo lo mismo. Omar Miranda/ Coacalco Votaría por AMLO. Una vez más esperando que lo dejen y no nos quedemos con la pregunta: ¿cómo hubiera sido con El Peje? Eduardo Mendoza Rechi/ Xalapa Twitter Que feo que nos roben hasta nuestros datos personales. Gerardo Tintan @tintangerardo En todos lados AMLO va arriba y también fue arriba con FCH y EPN, pero no lo dejan llegar y no lo dejarán. Lafayette Rico @lafayetterico Resulta ingenuo pedir a nuestros gobernantes que nos lleven a un futuro mejor, tienen mejores intereses entre sus manos. Major Tom @Mistercono Margarita debe dar el ejemplo. Estas encuestas darían una maroma el día que ella se decida a denostar a Felipe. Gerardo Martínez @gerardo72507260 Yo y mi familia estamos con AMLO. Díganme chairo si quieren, y no lo hacemos por nosotros, sino por los más pobres. Ciudadano X @Eltiotonysoy El problema es que no hay a quién irle. La caballada está muuuy flaca. Julio Molina @jmolinagamboa Primero tenemos que convencer a Washington que AMLO no es peligro. Primavera @elviravalladare Twitter: @galvanochoa FaceBook: galvanochoa galvanochoa@gmail.com • Foro: http://elforomexico.com/encuestas/ Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe

El misterio de la clase media en AL

El misterio de la clase media en América Latina Alfredo Serrano Mancilla*
E n años recientes se ha abierto un intenso debate sobre el papel político de la clase media en América Latina. Sin embargo, el término clase media es exageradamente ambiguo. Tiene tantas acepciones como enfoques teóricos. La economía ortodoxa apela al ingreso para su definición y la sociología dominante lo limita a un asunto de estratificación social. Otros se centran en una cuestión de identidad, en una nueva subjetividad emergente que se siente incluida en un modo de vida promedio. En cualquiera de sus interpretaciones, la clase media existe actualmente como dilema político de época. La estructura de clases sociales de la región ha cambiado sustancialmente de forma acelerada. Se conformó un nuevo sujeto gracias a las políticas redistributivas implementadas en la región. En Bolivia, en la última década, 20 por ciento de la población ha pasado de la extrema pobreza a ser considerada como clase media. En Ecuador, en ese mismo periodo, la clase media se duplicó. En Venezuela, durante la revolución bolivariana, se triplicó. En Argentina, durante el kirchnerismo, se incorporaron 9 millones de personas a esta categoría. En Brasil, durante los gobiernos de Lula y Dilma, la nueva clase media abarca a 39 millones de personas. Este ascenso social o reenclasamiento positivo es un rasgo característico irrefutable de este ciclo político. La manera en la que se afronte este fenómeno será decisiva en este momento histórico. Tras la victoria de Macri en Argentina, la derrota electoral del chavismo en la Asamblea de Venezuela, el revés de Evo Morales en el referendo para la relección en Bolivia, a menos de un año de las elecciones presidenciales en Ecuador, y en medio del intento de golpe contra Dilma en Brasil, el asunto de la clase media se sitúa actualmente en el centro de la controversia política. La llamada nueva derecha latinoamericana del siglo XXI lleva años prestando especial atención en cómo hablarle a esta nueva clase media. El objetivo es doble. Por un lado, ha venido prometiendo (desde la oposición sin responsabilidad de gobierno) aquello que reclama la lógica aspiracional de ese nuevo sujeto. Y, por otro, busca darle forma e identidad para constituirla como un actor social afín a su proyecto político-económico. Se presenta así a la clase media como si estuviera cansada de confrontar, aparentemente despolitizada, que prefiere la moderación, mayoritariamente urbana, que no le importa ni la justicia social ni la igualdad, que se siente más cómoda con otros valores materialistas (consumo) y postmaterialistas (ecologismo), y cada vez más individualizada. Seguramente hay mucho de verdad en esto, pero tampoco se puede dar todo por cierto. Tal caracterización responde a una intencionalidad, la de instaurar un nuevo sentido común conservador acerca de lo que es la nueva clase media. Hecha a medida, construida a su semejanza, y útil como nuevo sujeto. He aquí la nueva jugada del neoconservadurismo para vencer en medio de este pulso sobre la resignificación de quién es la naciente clase media. Aún es un enigma por descifrar. No es la clase media europea de las décadas pasadas, ni siquiera es la clase media latinoamericana preexistente a estos procesos de intensa movilidad social. García Linera la conceptualiza como clase media de origen popular, lo que significa que no es una clase media al uso. Es otra clase media, distinta, que ha naturalizado los derechos sociales adquiridos y tiene nuevas aspiraciones; pero esto no significa que haya perdido sus raíces. Es una clase media politizada, pero no de la misma manera que lo era hace una década. Tiene una nueva subjetividad que nos toca conocer. Está en constante relación con nuevos medios (redes sociales); tiene otra estética, otros marcos culturales que responden a una etapa posfordista. El desafío está en caracterizar a esa clase media de origen popular en forma más compleja de lo que lo hacen Durán Barba y compañía. Este sujeto emergente es heterogéneo y contradictorio; es un híbrido de lo que fue, lo que es y lo que quiere ser. Es un actor en transición, en conformación. Es más, todavía es una especie de casi clase media, que se encuentra al filo del alambre como cualquier recién llegado que siempre puede volver al lugar desde donde salió. A esto, el Banco Mundial le llama clase vulnerable, porque dejó de ser pobre, pero nunca pasó a ser rica; todavía susceptible de retroceder si la economía no crece lo suficiente. La restricción económica externa pone en riesgo su permanencia. Seguramente, este término, el de nueva clase media, incomoda al pensamiento tradicional de la izquierda, más acostumbrado a otras categorías teóricas. Esto es comprensible, pero no hay tiempo que perder en un debate en curso que no pide permiso a los manuales clásicos. El misterio de la clase media está omnipresente. O se permite la restauración de una clase media light procedente de la visión neoconservadora, o por el contrario, se disputa su significado. De no hacerlo, corremos el riesgo de interpretarla como si fuera una clase media de otro espacio y otro tiempo histórico, importada e impuesta como tantas veces nos lo hicieron con recetas, teorías, categorías, epistemes y marcos analíticos. * Director CELAG Twitter: @alfreserramanci Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe Copyright © 1996-2013 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados. Derechos de Autor 04-2005-011817321500-203.

El efecto halo

El efecto halo
Hugo Aboites * E n el alterado contexto de la educación en México no debe extrañar la aparentemente inexplicable protesta de los jóvenes estudiantes de los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos de nivel medio superior (las vocas) del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Como tampoco que el tema de la reforma de la educación continúe trasladándose al campo de las elecciones presidenciales de 2018, y que, encima, comiencen a darse señales de que también las propuestas de modificación a las políticas en la educación superior generarán una importante controversia. El efecto halo, identificado casualmente hace ya cerca de un siglo por investigadores –por cierto– poco interesados en asuntos políticos, mostró que los fenómenos sociales no se explican sólo por factores que actúan linealmente (causa-efecto), sino también y sobre todo por la manera en que los conjuntos humanos construyen visiones de la realidad que pueden superar e incluso cambiar radicalmente el poder de variables lógicamente inmediatas y directas. Es decir, la Secretaría de Educación Pública (SEP) podrá repetir las veces que quiera que los cambios en el organigrama no implican modificaciones y deterioro para el IPN, pero eso, viniendo de donde viene, incluso puede confirmar que hay una maniobra oscura precisamente en esa dirección. Después de tres años de impulsar la aprobación a cualquier costo de un nuevo marco legal en abierto deterioro de los maestros, la SEP ha perdido legitimidad como una dependencia confiable y justa. Especialmente entre recién egresados de la secundaria, quienes sienten que su única certidumbre de futuro (un título politécnico), por razones y maniobras burocráticas, puede estar ahora en peligro. Y esto porque se sienten profundamente vulnerables. Algo que les confirman cada día los asaltos que sufren en el transporte o en la calle, la persecución policiaca, la falta de empleo, la enorme dificultad para ingresar y permanecer en la escuela y el clima general de violencia, incertidumbre y represión en el país. Eso explica también la reacción ante los 43, porque en un país de más de 20 mil desaparecidos, nada garantiza que serán exentos. En un contexto donde ellos y la sociedad miran cómo han muerto algunos maestros, otros ya son presos políticos, miles reprimidos con gas lacrimógeno y golpes, otros más despedidos o amenazados con quedarse sin trabajo, sin que todo esto inmute a la Secretaría de Educación, no es extraño que desconfíen profundamente de su capacidad de perjudicarlos también a ellos. Por otro lado, el mismo efecto halo parece estar ocurriendo en el terreno electoral. Los 43, Atenco, la respuesta a las protestas de los maestros y hasta las denuncias en foros internacionales de personalidades como Fernando del Paso están dándole un sesgo de profundo cuestionamiento al actual gobierno y a cualquier cosa que parezca un intento de continuación de la misma política. El costo político se eleva cada día más y todo indica que seguirá aumentando en los siguientes meses. Por lo pronto, sigue avanzando el preocupante (para el régimen) escenario de una posible alianza magisterio-López Obrador. En Durango y Zacatecas ya se confirman acercamientos ( La Jornada, 22/4/16, pág.16) semejantes al establecido en Oaxaca y, además de resultarle una molestia, el gobierno no parece tener claro cómo responder a este desbordamiento que ha generado el aplicar una presión tan intensa en el ámbito educativo. Por algún lado tenía que salir. En este cada vez más complicado escenario de la educación, la intención de la Comisión de Educación del Senado de revisar la vigente Ley de Coordinación de la Educación Superior cuando es evidente la inquietud universitaria por el financiamiento –apenas en noviembre 2015, la Anuies Centro-Sur (rectores de Morelos, Chapingo, Querétaro, Tlaxcala, Guerrero, Estado de México y Puebla) decía: manifestamos nuestro más enérgico rechazo a la reducción de fondos federales de apoyo a la educación superior pues se estaba incumpliendo este compromiso (de no hacer recortes) ( La Jornada, 2/11/15, pág. 14). Si además se tiene en cuenta el proceso en IPN, y otros casos más de intranquilidad, es claro que, ante una SEP cuyo espacio de negociación y legitimidad se ve cada vez más reducido, el factor nueva ley de educación superior puede abrir las puertas a un nuevo territorio de protesta. Todo esto en un cronograma cada vez más apretado. Porque, en realidad, sólo queda un año para tranquilizar al sector educativo antes de que arranquen las campañas presidenciales. Si sigue habiendo evaluaciones, protestas y represión en 2017-18, esto obligará a las y los candidatos a pronunciarse sobre qué piensan hacer en ese terreno, y hoy es perfectamente claro que ya no hay consenso en la idea de perseguir a los maestros. Llevar a cabo campañas y elecciones presidenciales en este álgido escenario de la educación no parece ser una perspectiva deseable para el poder. Y el gobierno actual, encerrado en el callejón sin salida de la línea dura, si continúa en esa dirección sólo contribuirá a introducir el riesgo de repercusiones insospechadas para las elecciones de 2018. El efecto halo era apenas perceptible hace tres años, pero, como lo ha venido haciendo, tenderá a ampliarse cada vez más y a conectarse con otros núcleos de intranquilidad y conflicto. *Rector de la UACM Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe Copyright © 1996-2013 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados. 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¿Podra resurgir el movimiento obrero en el neoliberalismo?

¿Podrá resurgir el movimiento obrero en el neoliberalismo? José Luis Contreras y Óscar Alzaga*
D esde el ascenso del neoliberalismo impulsado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, así como la caída del socialismo, los sindicatos del mundo reducen membresía y peso en el trato obrero-patronal en la arena internacional. En México desde 1982, pero pactan con el Fondo Monetario Internacional (FMI) los topes salariales desde 1977. La decaída de los sindicatos no fue igual para todos; varios factores intervinieron. En los años 80 a los europeos los acompañó la integración de la Unión, una política progresista. En cambio el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los 90 fue un arreglo neoliberal excluyente. La década de 2000 en América Latina cambió en favor de gobiernos democráticos y sociales. En contraste, en ese tiempo Europa giró a la derecha. De 1970 a 1982 México vería los últimos vestigios de economía mixta y nacionalismo. Los sustituye una política peor: el neoliberalismo lleno de promesas que fue desmantelando al Estado social, el paraestatal y la relativa soberanía exterior. (No se rompió con Cuba, se apoyó la lucha de El Salvador, se creó Grupo Contadora y respaldó el exilio internacional.) Hubo grandes luchas contra la política neoliberal: en las elecciones de 1988, 2006 y 2012; la reforma eléctrica la frena el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en 1999, a la reforma petrolera la impide la lucha ideológica en 2008. Las luchas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), mineros, maestros, migrantes de la primavera de 2006 en Estados Unidos (EU), Ayotzinapa y otras. Pero fueron insuficientes. Y el neoliberalismo siguió. Sin planificar ni evaluar aplicó el modelo, de modo frontal se fue contra la Revolución de 1910, la Constitución de 1917 y la obra cardenista de 1934-40, incluso la posterior: IMSS, Issste, Infonavit, utilidades, las estatales Luz y Fuerza del Centro, mineras, siderúrgicas, ingenios y otras. De igual modo la política exterior es más entregada el capital trasnacional y a EU. Ahora juegan otro papel los medios de comunicación, la mentira es parte de la política oficial; los sindicatos de una estrategia empresarial y de Estado. Borran la historia en las escuelas y en la conciencia del pueblo, las enseñanzas de sus luchas, triunfos y derrotas. Claves para la lucha ideológica y política. Los sindicatos y la tasa de ganancia del capital ¿Qué papel tiene el sindicato en la política y la economía? Sabemos que sirven para defender los intereses y derechos de los trabajadores ante los patrones. Pero también afectan el mercado interno, el reparto de la riqueza y la desigualdad social, porque influyen en la tasa de ganancia empresarial, el costo de la mano de obra y el empleo; por tanto, afectan la economía y la política del país. Por su naturaleza colectiva los sindicatos son fuerzas políticas y en una sociedad de clases los intereses que representan chocan con los del patrón. Por eso desde hace décadas se ejerce el control de la mayoría, pero ahora van más lejos: quieren sindicatos blancos. Jurídicamente fueron concebidos para la defensa de sus socios. Pero la lucha de clases desigual deforma esa función. El Estado y los empresarios les impiden ejercer sus derechos: de libertad sindical, de independencia política y de autonomía organizativa en sus acciones, bases indispensables para la acción y unidad de los trabajadores. A los neoliberales los caracteriza el lucro irracional, las concesiones mineras sin medida; la reforma energética revela abusos de todo tipo, a costa de bajísimos salarios, de accidentes de trabajo, de malos servicios de salud y educación. El trabajo no es productivo ni racional, es explotación virulenta sin defensa sindical. El capital confunde las ventajas comparativas con los abusos, pues los bajos salarios no tienen justificación. Su visión del trabajo es de una mercancía, lo contrario a la Constitución y los derechos humanos. El control de los sindicatos –para ellos– es una variable económica redituable. El sindicalismo de lucha de 1936-46 fue de grandes logros al frenar los abusos patronales de Monterrey con la huelga vidriera; la huelga general del SME en el centro del país crea un contrato colectivo de trabajo bilateral; la huelga de 25 mil jornaleros de la comarca lagunera inició la reforma agraria, la única que afectó la propiedad privada; las huelgas petroleras de 1933-34 y 1937 en las compañías extranjeras impulsan la expropiación; la ola de huelgas de 1943-44 descongelaron el salario; la huelga general minera de 1944 fue antimperialista, etcétera. Pero la Confederación de Trabajadores de México (CTM) de los años siguientes pasó a ser subordinada de gobiernos: con Miguel Alemán apoyó los charrazos en sindicatos independientes. No obstante, defendía los contratos colectivos de trabajo, las conquistas de la ley laboral y el IMSS. Pero ahora pasa de resistir al neoliberalismo con Fidel Velázquez a la entrega total, se desliza hacia el sindicalismo patronal. Hoy la mayoría de los sindicatos abandona la lucha por la defensa de sus derechos, pocos impulsan la libertad sindical, la independencia política y la autonomía de sus organizaciones. Ceden el paso a los contratos colectivos de protección patronal, al trofeo oficial de cero huelgas, a los recuentos sindicales los promueven los patrones. Como nunca, se ocultan los contratos colectivos, los estatutos y los registros sindicales a los titulares de esos derechos –los obreros–, en toda la provincia. Los contratistas ocultan la responsabilidad patronal en la maquila de la frontera, la automotriz y autopartes, en empresas de la oligarquía, la principal beneficiaria del atraso sindical. O, enemigo principal de los derechos históricos sindicales. Para ellos es estratégico oponerse a los derechos de la libertad, independencia y autonomía sindicales. En tales condiciones: ¿podrá resurgir el movimiento obrero? Creemos que sí, porque nada hay más justo y legítimo en los seres humanos que recuperar sus propios derechos. ¿Podrá el pueblo recuperar su soberanía? Creemos que sí, todas son tareas comunes del pueblo. *Abogados de la ANAD Subir al inicio del texto ¿Quiénes somos? | Contacto | Suscripciones | Publicidad | Aviso legal | Aviso de privacidad. | Librería | Siguenos en: twitter Periódicos: La Jornada Aguascalientes | La Jornada Baja California | La Jornada Guerrero | La Jornada Maya | La Jornada Morelos La Jornada de Oriente | La Jornada San Luis | La Jornada Veracruz | La Jornada Zacatecas Medios asociados: BBC Mundo | The Independent | Radio Nederland | Gara | Página/12 | Clarín | Carta Maior | Radio Bilingüe