Tuvo que aclarar a China que el ejército de EU no lo atacaría // La CIA le advirtió sobre un golpe de Estado
// Ya no quiero ser tu amigo
, le dijo a Pence cuando se negó a ayudarlo
Miércoles 15 de septiembre de 2021, p. 25
Nueva York., El máximo comandante militar de Estados
Unidos llamó secretamente a sus contrapartes chinas para asegurarles que
el entonces presidente Donald Trump no libraría una guerra contra
ellos, convocó a los jefes militares estadunidenses para evitar que el
comandante en jefe intentara detonar una guerra nuclear y la jefa de la
CIA advirtió que se perfilaba un golpe de Estado derechista
en Estados Unidos, según el nuevo libro del famoso periodista Bob Woodward y su colega del Washington Post, Robert Costa.
El general Mark Milley, jefe de la junta de jefes del estado mayor de
Estados Unidos, llamó primero a su contraparte china, el general Li
Zuocheng, el 30 de octubre de 2020, cuatro días antes de la elección
presidencial, a través de una línea secreta para tratar de tranquilizar a
los chinos que, según informes de inteligencia estadunidense, estaban
cada vez más alarmados de que Trump pudiera lanzar un ataque militar
para efectos electorales. No vamos a atacar
, afirmó, y le prometió que en caso de que eso cambiara, él mismo le hablaría antes.
Milley se comunicó una segunda vez con su contraparte china el 8 de
enero de este año –dos días después de que simpatizantes derechistas de
Trump tomaron por asalto al Capitolio en un intento de frenar la
certificación de los resultados electorales– esta vez para asegurarle
que Estados Unidos no era inestable. Las cosas podrían percibirse
como inestables, pero esa es la naturaleza de la democracia, general Li.
Estamos 100 por ciento estables. Todo bien. La democracia puede ser un
poco desordenada a veces
, le dijo, según el libro, Peril, el cual será publicado el próximo martes.
De acuerdo con los autores, el militar chino estaba preocupado por que Trump pudiera buscar cualquier justificación para permanecer en el poder, algo comparable con la maniobra de Hitler con el incendio del Parlamento alemán en 1933.
Milley, según esto, consideraba que las cosas eran graves y ese mismo
8 de enero habló con la presidenta de la Cámara de Representantes, la
demócrata Nancy Pelosi, a quien le preocupaba que el presidente pudiera
ordenar el uso de fuerza militar e incluso un ataque nuclear, y quería
preguntar por los mecanismos disponibles para evitar que un presidente inestable
hiciera eso. Le dijo: esto está mal, ¿quién sabe lo que pueda hacer? Está loco. Sabes que está loco. Ha estado loco por mucho tiempo
. El general no argumentó, y sólo respondió: estoy de acuerdo contigo en todo
.
Nada ilegal o loco
El general, según el libro, aseguró a Pelosi que estaba
dispuesto hacer todo lo posible para frenar a Trump en cuantoal uso de
la fuerza militar. “Le puedo garantizar 110 por ciento que… el uso de la
fuerza militar, sea nuclear o un ataque de cualquier tipo contra un
país extranjero, no haremos nada ilegal o loco”. Pelosi le preguntó qué
implicaba algo ilegal o loco
y Milley le respondió: lo más que puedo hacer es darle mi palabra y voy a prevenir cualquier cosa como esa en las fuerzas armadas de Estados Unidos
.
Pero tan preocupado estaba Milley sobre de lo que podría ser capaz
Trump que, poco después de su conversación con Pelosi, ese mismo día
convocó a altos mandos militares a un cuarto de guerra
en el
Pentágono para recordarles en persona sobre los procedimientos
establecidos para lanzar una arma nuclear, y cómo ese procedimiento
incluía la participación de Milley. “Si reciben llamadas, no importa de
quién sea, aquí hay un proceso… Sin importar qué les digan, ustedes
cumplan con el procedimiento… y yo soy parte de ese procedimiento”.
Les advirtió que los estrictos procedimientos están explícitamente
diseñados para evitar errores inadvertidos o accidentes, o el
lanzamiento nefario, no intencional, ilegal, inmoral o no ético de las
armas más peligrosas del mundo
, y al concluir obligó a cada comandante a repetir lo que les había instruido, afirma el libro.
No era el único en las altas esferas del gobierno de Trump en estar
alarmado. Según el libro, la directora de la CIA, Gina Haspel,
supuestamente le comentó a Milley: estamos en camino hacia un golpe de Estado derechista
.
El libro también revela el conflicto de Trump con su vicepresidente
Mike Pence días después de la elección, a quien le pidió que usara su
puesto para evitar la certificación de los resultados el 6 de enero.
Pence le explicó que no contaba con esa autoridad, y Trump supuestamente
le respondió: ya no quiero ser tu amigo si no haces esto
y más adelante le dijo: nos traicionaste. Yo te hice. Tú eras nada
.
De acuerdo con el libro, copia del cual fue obtenido por (o les fue proporcionado) a algunos medios –Washington Post, New York Times y CNN, que divulgaron algunas partes de su contenido– Milley dijo que 12 días después pensaba que era una de las personas más felices en la toma de posesión del nuevo presidente Joe Biden, porque Trump ya no era el comandante en jefe.
El libro de Woodward, junto con otros recién publicados en los últimos meses, documentan con nuevos detalles el colapso de la presidencia de Trump, sobre todo tras su derrota electoral, a principios de noviembre, cuando impulsó una campaña frenética para revertir y hasta anular los resultados, y que llegó a tal extremo que aparentemente estaba dispuesto a destruir parte del mundo con armas nucleares.
De hecho, la periodista del New Yorker, Susan Glasser (quien escribe otro libro sobre Trump) y Carol Leaning y Philip Rucker del Post en su libro ya publicado, ya habían reportado que Milley le aseguró a Pelosi que no permitiría que Trump usara armas nucleares.
En el libro de Michael Tener, Frankly, We did win this election, se reveló que Trump deseaba ejecutar
a quien resultara culpable de filtrar la noticia de que se escondió en un búnker en la Casa Blanca durante las manifestaciones antirracistas en Washington el verano pasado, le sugirió a Milley disparar ya
contra los manifestantes en las afueras de la Casa Blanca y, en otro momento, opinó que Hitler hizo muchas cosas buenas
.
Nightmare Scenario, de los reporteros Yamseen Abutaleb y Damian Paletta, del Washington Post, documenta el manejo irresponsable de la pandemia por Trump y revela detalles como que sugirió enviar a estadunidenses contagiados con Covid-19 a Guantánamo.
Trump ha generado, como él mismo les repetía, excelente negocio para los medios de información y ahora para la industria literaria. Los comediantes están agradecidos también. Aunque es común que se publiquen múltiples libros y otras obras para marcar el fin de una presidencia o la conclusión de alguna etapa histórica, en este caso, Trump sigue más que presente con planes para el futuro. Algunos subrayan que sigue teniendo bajo su control a uno de los dos partidos políticos nacionales del país y recuerdan que 74 millones votaron por él en 2020 y que ahora juega con la posibilidad de declararse candidato para reconquistar la Casa Blanca en las elecciones de 2024.
O sea, por ahora aún no se ha escrito el último capítulo sobre el peligro de Trump y lo que representa.
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